El pueblo serrano de Salamanca adonde viajaba en verano Miguel de Unamuno
El pueblo serrano de Salamanca donde viajaba Miguel de Unamuno para huir del calor en verano
El intelectual bilbaíno pasaba los veranos en la pintoresca villa de Candelario, en la sierra de Béjar, donde disfrutaba de su casa serrana, del agua corriendo por las regaderas y de noches frescas en plena época estival
Patrimonio, montaña y una temperatura más amable es lo que encontraremos en uno de los pueblos más singulares de la provincia de Salamanca, que es a su vez una buena opción para quienes buscan un verano sin noches sofocantes. Situado en la sierra de Béjar, a más de 1.100 metros de altitud, el municipio de Candelario conserva un casco histórico de piedra, madera y calles empinadas que explica muy bien la vida tradicional de la montaña salmantina.
Unamuno tenía casa propia en el pueblo y aprovechaba el entorno de la sierra para realizar largos paseos
Quien supo descubrir este lugar fue el intelectual bilbaíno Miguel de Unamuno, quien adoptó la provincia de Salamanca como su segundo hogar y pasaba los veranos en esta pintoresca villa serrana de Candelario, donde se alojaba en una casa de propiedad familiar y aprovechaba el entorno para pasear y subir a cumbres como el Calvitero.
Las regaderas
Casa de veraneo de Miguel de Unamuno en Candelario
La imagen más característica de este pueblo son las regaderas, pequeños canales de agua que bajan por las calles y que antiguamente servían para limpiar y refrescar el pueblo. Junto a ellas aparecen las batipuertas, medias puertas de madera que protegían las entradas de las casas y permitían ventilar sin dejar pasar animales. Son detalles sencillos, pero dan a Candelario una personalidad muy marcada.
Candelario, en la salmantina sierra de Béjar
El pueblo fue declarado Conjunto Histórico-Artístico y forma parte de la asociación de Los Pueblos Más Bonitos de España. La visita debe pasar por la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, la ermita del Cristo del Refugio, sus calles escalonadas y los rincones donde se entiende mejor la arquitectura chacinera, vinculada durante siglos a la elaboración de embutidos. De hecho, el pueblo alberga el Museo de la Casa Chacinera.
Rutas por la sierra
Candelario también funciona como base para rutas por la sierra de Béjar, escapadas hacia La Covatilla o recorridos por pueblos cercanos como Béjar, Montemayor del Río o Hervás, ya en el valle del Ambroz. En verano, su gran ventaja está en la altura: durante el día puede hacer calor, pero las noches suelen ser mucho más agradables que en la meseta. la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, también eligió este municipio salmantino para pasar unos días de descanso y veraneo en agosto de 2020.
Turista sentado en un banco contemplando los balcones llenos de macetas en Candelario
Unamuno quizá percibió que Candelario no es un destino de grandes monumentos aislados, sino de conjunto: agua, piedra, montaña, arquitectura popular y buena gastronomía. Perfecto para asentarse, y también para una escapada de fin de semana, para recorrer el casco histórico sin prisa, comer productos serranos y dedicar una mañana a caminar por el entorno natural. En agosto, además, se agradece algo cada vez más escaso: poder dormir sin depender del aire acondicionado.