Vista de la isla Pourquoi Pas (Por qué no), en la Antártidaeuphro

Rumbo a la remota isla del «¿Y por qué no?», la frase icónica del Mundial de Fútbol

La frase de Aymeric Laporte y el emotivo vídeo con los campeones de 2010 antes de la final conducen hasta Pourquoi Pas, una remota isla de la Antártida hoy al alcance de algunas de las expediciones más exclusivas del planeta

Más de 13.000 kilómetros separan la Plaza de Cibeles de una isla deshabitada de la Antártida con uno de los nombres más curiosos de la geografía mundial. Se llama Pourquoi Pas, «¿Por qué no?» en francés. Mide 27 kilómetros de largo, algo más que Manhattan, y se levanta entre fiordos, glaciares y montañas cubiertas de hielo frente a la costa occidental de la península Antártica. Desde Nueva York, la distancia es algo menor, aunque todavía supera los 12.000 kilómetros. En pleno mes de julio, además, no hay manera razonable de llegar hasta allí. Es invierno en el hemisferio sur, bien lo saben en Buenos Aires, la oscuridad ocupa buena parte del día y el hielo vuelve a cerrar unas aguas que los barcos de expedición no suelen recuperar hasta la primavera austral.

«¿Y por qué no?», respondió Aymeric Laporte hace dos años cuando le preguntaron por la posibilidad de que España volviera a proclamarse campeona del mundo

Pero el mapa parece haber reservado este lugar para prolongar una de las frases del Mundial de Fútbol. «¿Y por qué no?», respondió Aymeric Laporte hace dos años cuando le preguntaron por la posibilidad de que España volviera a proclamarse campeona del mundo. La expresión regresó antes de la final en el emotivo vídeo en el que los integrantes de la selección de 2010 animaban a sus sucesores y terminó convertida en una de las imágenes de la segunda estrella.

El tesón de Jean-Baptiste Charcot

Carámbanos cuelgan de un glaciar que se derrite en la isla Pourquoi Pas (Antártida)Getty Images/Laurence Dyke

Mucho antes de que aquella pregunta apareciera en el fútbol español, otro hombre al que tampoco le faltaba arrojo la había convertido en una forma de enfrentarse a lo improbable. Jean-Baptiste Charcot era hijo de Jean-Martin Charcot, uno de los fundadores de la neurología clínica y una celebridad médica de la Francia del siglo XIX. Su padre quería que continuara la tradición familiar y estudiara Medicina. Él obedeció, se hizo médico, pero nunca abandonó su verdadera obsesión, el mar.

Desde niño, el almirante Charcot respondía «Pourquoi pas?», «¿por qué no?», cuando alguien ponía en duda sus proyectos y aventuras

La historia cuenta que, desde niño, respondía «Pourquoi pas?», «¿por qué no?», cuando alguien ponía en duda sus proyectos y aventuras. El nombre terminó escrito en varios de sus barcos y acompañó también al buque con el que emprendió, entre 1908 y 1910, su segunda gran expedición a la Antártida. A bordo viajaban científicos, marineros, laboratorios y una biblioteca, en una época en la que buena parte del continente todavía permanecía sin cartografiar.

Un lugar inhóspito

La isla está cubierta por extensos glaciares que, a medida que el clima se calienta, se derriten y retroceden.Getty Images/Laurence Dyke

Durante aquella expedición, Charcot descubrió la isla que años después sería estudiada con mayor precisión por una expedición británica. Los británicos decidieron bautizarla Pourquoi Pas, en recuerdo del barco desde el que había sido avistada. La pregunta del navegante quedó así fijada para siempre sobre el mapa.

La isla se extiende entre los fiordos de Bigourdan y Bourgeois y está cubierta en gran parte por hielo

Su aspecto continúa siendo inhóspito. La isla se extiende entre los fiordos de Bigourdan y Bourgeois, está cubierta en gran parte por hielo y sus montañas caen hacia una costa de glaciares, rocas y pequeñas zonas de desembarco. En Bongrain Point existe una colonia de pingüinos de Adelia y pueden verse skúas, gaviotas y, ocasionalmente, lobos marinos antárticos. Incluso durante el verano, la llegada depende del viento, el hielo y el estado del mar. No hay hoteles, carreteras ni puertos, y ningún itinerario puede garantizar que el viajero llegue a pisarla. Situada en una zona reclamada por Reino Unido, la isla queda sometida, como el resto del continente, al singular régimen internacional del Tratado Antártico.

Cruceros de expedición

Barco de expedición ‘Le Commandant Charcot’promo.expedition-cruises.club

Compañías especializadas como Quark Expeditions, Aurora Expeditions, Silversea, Seabourn o Lindblad recorren durante el verano austral la península Antártica y algunas de sus zonas más remotas a bordo de pequeños buques de expedición. Algunas incluyen la isla de Pourquoi Pas en sus programas, pero la escala siempre depende de las condiciones del momento.

Compañías especializadas recorren durante el verano austral la península Antártica y sus zonas más remotas a bordo de pequeños buques de expedición

La expedición que mejor encaja con la historia de la isla es, sin duda, la que realiza le exclusiva y lujosa compañía Ponant a bordo de Le Commandant Charcot. En este juego de nombres, el barco fue bautizado en recuerdo del explorador francés que llegó hasta aquellas aguas a bordo del Pourquoi-Pas? y cuya aventura acabaría dando nombre a la isla. La propia compañía incluye la pequeña isla entre los posibles desembarcos de uno de sus itinerarios antárticos.

Rompehielos con spa

‘Le Commandant Charcot’ es uno de los buques de expedición más lujosos y avanzados del mundopromo.expedition-cruises.club

Le Commandant Charcot es uno de los buques de expedición más lujosos y tecnológicamente avanzados del mundo. Concebido para navegar entre hielos a los que no pueden acceder los cruceros convencionales, combina la capacidad de un rompehielos polar con restaurantes, spa, piscina, suites con terraza y un nivel de servicio más cercano al de un gran hotel que al de las antiguas expediciones científicas. Su sistema de propulsión híbrida eléctrica y gas natural licuado busca reducir el impacto ambiental, aunque ningún viaje de estas características puede considerarse inocuo para un ecosistema tan frágil.

El barco ‘Le Commandant Charcot' ha anunciado para enero de 2028 una circunnavegación completa de la Antártida que durará 62 días

El mismo barco ha anunciado para enero de 2028 una circunnavegación completa de la Antártida. La expedición partirá de Ushuaia, durará 62 días y recorrerá cerca de 23.000 kilómetros alrededor del continente blanco, en uno de los itinerarios más ambiciosos concebidos hasta ahora para viajeros particulares.

También será uno de los más caros. Los precios superan los 120.000 euros por persona, lo que sitúa la travesía en esa categoría de experiencias que la industria denomina viajes de una vez en la vida. Una suma extraordinaria para regresar, más de un siglo después, a la geografía que nació de una pregunta. ¿Y por qué no?