El exclusivo barco The World alberga lujosas residencias para millonarios
The World, el barco de lujo donde los millonarios del mundo navegan y viven casi todo el año
Sus propietarios no compran un camarote, sino una vivienda que recorre el planeta. Los apartamentos cuestan hasta 15 millones de dólares y hay lista de espera para conseguir uno
Para subir a The World no basta con elegir destino y fecha. Este barco no vende cruceros de una semana ni permite reservar libremente uno de sus camarotes. Sus pasajeros son los propietarios de las 165 viviendas que hay a bordo y, de manera colectiva, también son los dueños del barco.
Según uno de sus residentes, «lo único parecido entre The World y un crucero es que flotan sobre el agua»
Un apartamento flotante. Un yate residencial. Una casa de vacaciones que viaja por el mundo. The World, un transatlántico de lujo, tiene muchos calificativos, pero «crucero» no es uno de ellos. Según uno de sus residentes, Jim Minarik, «lo único parecido entre The World y un crucero es que flotan sobre el agua. Si nuestro barco fuera un crucero, probablemente habría 1.500 pasajeros. Cuando estamos realmente llenos, somos entre 200 y 300 personas».
El mayor yate residencial privado
Uno de los apartamentos de The World
La compañía ni siquiera presenta a este barco como un crucero, sino como el mayor yate residencial privado del mundo. Entró en servicio en 2002, mide 196 metros de eslora y tiene bandera de Bahamas. A pesar de sus dimensiones, la ocupación habitual se mantiene entre 150 y 200 residentes e invitados, muy lejos de los miles de pasajeros que transportan algunos grandes cruceros turísticos.
Los apartamentos no se parecen a un camarote convencional. Hay desde estudios de unos 27 metros cuadrados hasta viviendas de 301 metros cuadrados
Las viviendas o apartamentos tampoco se parecen demasiado a un camarote convencional. Las más pequeñas son estudios de unos 27 metros cuadrados, mientras que los apartamentos más grandes alcanzan los 301 metros cuadrados y disponen de tres dormitorios, cocina completa, varios baños, salón, comedor y terraza privada.
Comprar de segunda mano
The World navegando por las frías aguas de los Polos
La promoción original se vendió por completo en 2006. Desde entonces, la única forma de entrar es comprar una de las escasas propiedades que salen al mercado de segunda mano. Actualmente se anuncian por precios comprendidos entre 3,5 y 15 millones de dólares. Una de las viviendas disponibles, la residencia 809, tiene dos dormitorios, 129 metros cuadrados y acepta ofertas a partir de 10,2 millones de dólares.
Una de las viviendas disponibles, la residencia 809, tiene dos dormitorios, 129 metros cuadrados y acepta ofertas a partir de 10,2 millones de dólares
A la compra hay que añadir unos elevados gastos anuales, calculados según el tamaño de la vivienda. La compañía fijó un mínimo de 200.000 dólares en 2023, aunque la cantidad se revisa cada año y puede ser superior. Estos pagos cubren tripulación, combustible, atraques, mantenimiento, limpieza diaria, seguros, Internet, asistencia médica y una cantidad destinada a alimentos y bebidas. Cada tres años, además, el barco entra en astillero para renovar espacios comunes y viviendas privadas y acometer trabajos de mantenimiento. La última de estas operaciones se realizó en Cádiz en 2025, duró seis semanas, costó más de 30 millones de dólares.
Requisitos para entrar
Vivienda privada en el barco The World
Pero ni siquiera disponer de 15 millones garantiza la entrada. El comprador debe acreditar un patrimonio neto mínimo de 10 millones de dólares o unos ingresos anuales después de impuestos de al menos un millón durante los dos últimos años. También necesita referencias aceptables, carecer de antecedentes penales, superar una investigación de seguridad y presentar dos cartas de recomendación firmadas por otros propietarios de The World. Las compras se realizan habitualmente al contado. Este barco no ofrece financiación.
Los nuevos compradores deben superar una investigación de seguridad y presentar dos cartas de recomendación firmadas por otros propietarios de The World
Algunos propietarios viven a bordo durante casi todo el año, aunque la mayoría pasa en él entre tres y cuatro meses. Muchos continúan trabajando y utilizan The World como una segunda o tercera residencia. Cuando regresan, encuentran allí su ropa, sus objetos personales, sus obras de arte e incluso sus botellas de vino, sin necesidad de hacer y deshacer maletas en cada viaje. La vida a bordo incluye siete restaurantes, piscinas, spa, gimnasio, cine, biblioteca, centro médico, simulador de golf, putting green y la única pista de tenis de tamaño reglamentario instalada en un barco.
Itinerario por votación
Los residentes de The World son quienes deciden su itinerario
Otra particularidad es que son los residentes quienes deciden el itinerario. La ruta se prepara con tres años de antelación y se somete a votación, con estancias de varios días en muchos puertos. En 2026, The World visita 90 destinos de 20 países y seis continentes. Comenzó el año en Tasmania, navegó hacia Nueva Zelanda y la Antártida y continuó por Ushuaia, los fiordos chilenos, la isla de Pascua, Pitcairn, la Polinesia Francesa, Hawái y la costa del Pacífico norteamericano. El recorrido terminará en Singapur.
Restaurante en el barco The World
Quien quiera comprobar cómo es la vida a bordo antes de comprar tampoco puede reservar unos días de prueba. El programa de estancias para posibles propietarios es limitado, funciona únicamente mediante invitación y exige superar previamente un control de seguridad.