El pueblo de Jaén con uno de los castillos más impactantes de España y AndalucíaGetty Images/Saturnino Pérez Garrido

El pueblo de Jaén con uno de los castillos más impactantes de España y Andalucía

A un paso de Cazorla, esta localidad serrana reúne una fortaleza de origen musulmán, los restos de un templo renacentista y calles empinadas con vistas a los olivares

El mar de olivos de Jaén alfombra el pueblo de La Iruela, localidad situada a 932 metros sobre el nivel del mar y que se caracteriza por el color blanquecino de sus casas y por su situación a los pies de una peña rocosa llamada El Escribano. Lo alto de esa peña casi vertical atrapa de inmediato la mirada. Ahí está el castillo de La Iruela, que llama la atención mucho antes de entrar en el pueblo. Su torre ocupa la parte más alta de la peña, mientras las murallas descienden por el terreno y las casas se distribuyen a sus pies. La imagen invita a detenerse en esta localidad de Jaén, vecina de Cazorla, y dedicar unas horas a recorrer sus calles y subir hasta la fortaleza.

Castillo de La Iruela en su singular ubicaciónGetty Images

La posición del castillo explica buena parte de su historia: desde aquí se vigilaba el territorio y los cortados proporcionaban una defensa natural. Su origen es almohade, con construcciones documentadas entre los siglos XII y XIII, aunque los cristianos lo reformaron después de la conquista. Conserva tres recintos amurallados escalonados y una torre-puerta del siglo XV que sigue sirviendo de entrada. Durante la visita merece la pena fijarse en cómo los muros aprovechan cada irregularidad de la roca.

Construir con ambición

Entrada a las ruinas de la iglesia de Santo Domingo de SilosZiegler175

Junto a la fortaleza aparece el otro gran motivo para venir: la iglesia de Santo Domingo de Silos, hoy sin cubierta. Este templo renacentista se levantó en el siglo XVI bajo el impulso de Francisco de los Cobos, secretario de Carlos I. Sus muros y los restos de sus portadas permiten apreciar la ambición de una construcción que comparte con el castillo un emplazamiento poco habitual. Está dedicada al patrón de La Iruela, de quien el edificio poseía un trozo de su casulla a modo de reliquia.

Detalle de la iglesia de Santo Domingo de SilosGetty Images/iStockphoto

El edificio ya tenía problemas de conservación en el siglo XVIII, pero la Guerra de la Independencia agravó su deterioro. Las tropas francesas lo incendiaron el 4 de julio de 1810. Más tarde, el recinto se utilizó como cementerio hasta mediados del siglo XX. Conocer esta sucesión de usos ayuda a entender unas ruinas que merecen una visita por sí mismas, más allá de la fotografía con la peña al fondo.

Ejemplos de vida cotidiana

Bonita vista, casi cinematográfica, de La IruelaGetty Images/Daria Maksimova

Al bajar conviene completar el paseo por el casco urbano. La Torre del Reloj del Concejo, de piedra y rematada por una estructura de hierro para la campana, es una de sus paradas. También el antiguo lavadero municipal, restaurado, conserva veinte puestos de lavado bajo una cubierta de vigas de madera: una visita breve para conocer cómo era la vida cotidiana antes del agua corriente en las casas.

La Iruela a vista de dronGetty Images/Daria Maksimova

Para organizar la escapada, conviene reservar media jornada y combinarla con Cazorla. Es preferible subir al castillo evitando las horas de más calor y llevar calzado con buen agarre. La entrada de adulto figura a 2 euros en la información municipal. Los horarios cambian según la temporada; pueden confirmarse en el teléfono de Turismo de La Iruela: 953 720 712.