Palacio da Lousa, cerca de Coimbrapalaciodalousa.com

El hotel palacio de Portugal donde se alojó el duque de Wellington tras vencer a las tropas de Napoleón

El Palácio da Lousã, antigua residencia de la vizcondesa de Espinhal, es hoy un hotel de cuatro estrellas que conserva el recuerdo de la estancia del duque de Wellington y de sus tropas tras la batalla de Foz de Arouce, en marzo de 1811

En el centro de Lousã, una localidad del Portugal interior situada a unos 30 kilómetros de Coimbra, se levanta un palacio del siglo XVIII que sirve de punto de partida para una escapada con bastante más contenido que una simple noche de hotel. El Palácio da Lousã fue la residencia de la vizcondesa de Espinhal y, según Turismo de Portugal, acogió al duque de Wellington y a sus tropas después de la batalla de Foz de Arouce, librada en 1811.

El edificio fue la residencia de la vizcondesa de Espinhal y hoy es patrimonio histórico de Portugal

El edificio, declarado patrimonio histórico y convertido en hotel boutique de cuatro estrellas, mantiene los salones del piso noble, jardines y una imagen palaciega que no oculta su uso actual. Es un alojamiento con 46 habitaciones (entre el palacio y un ala contemporánea), restaurante y piscina, pero su principal baza es la historia que rodea a Lousã.

Retirada francesa y el paso de Wellington

Suite del Palacio da Lousapalaciodalousa.com

El combate de Foz de Arouce se produjo el 15 de marzo de 1811 durante la retirada de Portugal del ejército francés del mariscal Masséna, en la fase final de la tercera invasión napoleónica. Las tropas de Wellington perseguían a los franceses, cuya retaguardia estaba mandada por el mariscal Michel Ney. La campaña fue decisiva para la expulsión de los ejércitos napoleónicos de Portugal, aunque Napoleón no estuvo personalmente en este combate. La localidad conserva un obelisco en memoria de aquel enfrentamiento, junto a la zona de Foz de Arouce.

Restaurante del hotelpalaciodalousa.com

El hotel ocupa el antiguo Palácio dos Salazares, también conocido como Palácio da Viscondessa do Espinhal. Está en la propia villa, por lo que se puede pasear hasta la iglesia matriz, el pelourinho (la columna que simbolizaba la jurisdicción municipal) y otros edificios históricos.

Castillo medieval y aldeas de pizarra

Castillo de LousãGetty Images/Luis Pedro Duarte da Fonseca

La excursión imprescindible está a pocos kilómetros: el castillo de Arouce, también llamado castillo de Lousã. Forma parte del conjunto de Nossa Senhora da Piedade y fue una de las primeras líneas defensivas levantadas para controlar los accesos meridionales a Coímbra. La primera referencia documental data de 1087. Frente a él se encuentran las ermitas de Nossa Senhora da Piedade y, a sus pies, una playa fluvial en la Ribeira de São João.

En este entorno hay que visitar alguna de las Aldeias do Xisto, pueblos de arquitectura de pizarra repartidos por las sierras del centro de Portugal

Desde este entorno parten itinerarios señalizados hacia las Aldeias do Xisto, las aldeas de pizarra de la sierra da Lousã que deben su nombre al esquisto (una roca pizarrosa abundante en la zona) con el que están construidas sus casas, calles y muros, fundiéndose con el paisaje de la montaña. Talasnal, Candal, Casal Novo, Chiqueiro y Cerdeira son las cinco incluidas en el municipio. Estas poblaciones ofrecen pequeños alojamientos rurales y se integran en una red de 27 aldeas repartidas por las sierras del centro de Portugal, como Lousã y Açor.

El pueblo de esquisto de TalasnalGetty Images/Stephen B Hughes

Talasnal es la más conocida por su trazado compacto y sus callejas en pendiente. Candal resulta especialmente cómoda para quien viaja en coche, ya que la carretera N236 la atraviesa camino del alto de Trevim, la cota máxima de la sierra, con 1.204 metros. Cerdeira, por su parte, ha recuperado parte de sus casas como centro de creación artística y talleres de oficios.

La escapada a esta parte de Portugal puede funcionar bien en dos días: una tarde para Lousã y el palacio; una mañana para el castillo y las ermitas, y otra jornada para enlazar dos o tres aldeas de pizarra. Desde España, el coche permite completar la ruta con Coímbra y las ruinas romanas de Conímbriga. Para alojarse en el palacio, conviene consultar directamente las tarifas y disponibilidad, que varían según temporada. En octubre promocionan ofertas con descuentos del 20 por ciento sujetos a ciertos consumos.