Joven ciclista en la Vía Verde del Plazaolaviasverdes.com

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Vía Verde del Plazaola, la ruta que recupera el camino del antiguo tren entre Pamplona y San Sebastián

El Camino Natural del Plazaola recupera el trazado del pequeño tren que unió Pamplona y San Sebastián. Son 81 kilómetros entre la capital navarra y Andoain, con túneles, viejas estaciones y el paisaje verde de los valles del norte

Lo llamaban el tren txiki, el tren pequeño. Durante buena parte de la primera mitad del siglo XX, el Ferrocarril del Plazaola llevó mineral y pasajeros entre Pamplona y San Sebastián, atravesando una maravillosa sucesión de valles, puentes y montes que hoy forman una de las grandes rutas verdes del norte de España.

El camino recorre una maravillosa sucesión de valles, puentes y montes que hoy forman una de las grandes rutas verdes del norte de España

Hoy, el Camino Natural del Plazaola recorre 81 kilómetros entre Pamplona y Andoain. No concluye exactamente en San Sebastián, aunque recupera la mayor parte del eje histórico que comunicaba ambas ciudades. Desde Andoain se puede continuar en bicicleta hasta San Sebastián por los bidegorris, los carriles bici guipuzcoanos, a través de Urnieta, Hernani y Astigarraga.

Un histórico tren minero

Imagen antigua del Ferrocarril del PlazaolaArchivo Histórico Ferroviario

La línea se construyó a comienzos del siglo XX para transportar el mineral de las minas de Plazaola y comenzó a llevar viajeros en 1914. Era un modesto ferrocarril minero, de ancho métrico y 20 kilómetros de longitud que comunicaba las minas de Plazaola, situadas casi en la muga, la frontera entre Navarra y Guipúzcoa, con la estación del Ferrocarril del Norte en Andoain. Las riadas de 1953 dañaron gravemente la infraestructura y precipitaron su cierre. Décadas después, el antiguo corredor ferroviario ha ido recuperándose para caminantes y ciclistas. La apertura en 2024 del tramo entre Sarasa y Pamplona, de unos 9,6 kilómetros, completó la conexión actual con la capital navarra.

Pasaje de la rutaviasverdes.com

La ruta parte junto al río Arga, en la Rochapea, y atraviesa Irurzun antes de adentrarse en los paisajes de la sierra de Aralar. El camino pasa por antiguos apeaderos y estaciones como Latasa, Lecumberri, Leiza o Plazaola, hoy convertidas en referencias para detenerse, reponer fuerzas o entender la historia del ferrocarril.

Viaductos y túneles

Viaducto de Gulina, histórica infraestructura de piedra del antiguo Ferrocarril del Plazaola,viasverdes.com

Uno de los puntos más llamativos es el viaducto de Gulina. Pero el gran hito llega más adelante: el túnel de Huici, de 2,7 kilómetros. Cruzarlo es una experiencia en sí misma; el interior es fresco, oscuro y húmedo incluso en verano, de modo que una luz delantera y otra trasera son imprescindibles.

Túnel de Huici, de casi tres kilómetros de largolekunberri.eus

Tras Leiza, el recorrido entra en Guipúzcoa y desciende hacia el valle del Leizarán, uno de los tramos más agradables por la cercanía del río, los bosques y los puentes ferroviarios. El entorno de Otieta resulta especialmente recomendable para quienes prefieran una excursión más corta.

El recorrido ofrece bellos paisajes del norte de Españaviasverdes.com

La ruta completa puede hacerse en una larga jornada de bicicleta, aunque lo más sensato es dividirla en dos días y dormir en Lecumberri o Leiza. Para una salida familiar, los tramos de Lecumberri y del valle del Leizarán son más cómodos. Conviene revisar el estado de los túneles y del firme antes de salir, especialmente tras periodos de lluvia.