Parador de Vic-Sau, en Barcelona
El Parador con una de las mejores vistas de España, junto a un embalse que esconde un campanario bajo el agua
El Parador de Vic-Sau se asoma al embalse de Sau, en Cataluña, bajo cuyas aguas quedó sumergido el pueblo de Sant Romà. Su campanario románico puede emerger en épocas de sequía, ofreciendo la estampa más icónica de este pantano
En la comarca de Osona, provincia de Barcelona, en las inmediaciones de Vic, a un paso del pantano de Sau y rodeado de la serranía de Las Guillerías. Estas coordenadas marcan la ubicación del Parador de Vic-Sau, uno de los establecimientos de la red con una de las vistas más espectaculares.
Instalado en una antigua masía catalana entre las Guillerías y el embalse de Sau, el Parador domina un magnífico paisaje de agua, bosques y laderas
Además, no hay muchos Paradores desde los que la vista cambie tanto de un año a otro. Este de Vic-Sau, instalado en una antigua masía catalana entre Las Guillerías y el embalse de Sau, domina un magnífico paisaje de agua, bosques y laderas. Cuando el pantano recupera un nivel elevado, el visitante contempla una gran lámina de agua; cuando baja de forma acusada, reaparecen las ruinas del antiguo pueblo de Sant Romà de Sau y, sobre todo, su iglesia románica.
Pueblo al descubierto
Campanario de Sant Romà en el pantano de Sau
El embalse inundó el núcleo urbano en 1962. El campanario de Sant Romà se ha convertido desde entonces en su imagen más conocida: suele funcionar como una especie de marcador visual del nivel del agua. En circunstancias normales puede asomar parte de la torre; en episodios de sequía extrema llega a quedar al descubierto buena parte de la iglesia y algunos restos del pueblo. Por eso conviene no prometerse una fotografía concreta antes de viajar: hay que consultar el estado del embalse y las indicaciones locales, y no acercarse a pie a las ruinas cuando el terreno esté embarrado o el acceso no esté permitido.
El Parador domina la vista sobre el pantano
El hotel aprovecha muy bien esa ubicación. Algunas habitaciones tienen terraza y vistas al pantano, mientras que la piscina exterior, abierta en temporada, y el restaurante permiten mirar hacia Sau sin salir del recinto. La cocina mira a la comarca de Osona, una tierra de cerdo y embutidos: la butifarra de Vic con las alubias del Ganxet, las habitas a la catalana y la carne de caza aparecen entre las referencias de su propuesta gastronómica.
Jardín y piscina exterior
Interior del Parador de Vic-Sau
El Parador ocupa el edificio de una antigua masía catalana, con un cuidado jardín y piscina exterior. La estancia aquí gana un sentido especial si se utiliza como base para explorar el entorno, ideal para practicar deportes relacionados con la naturaleza y la aventura, pero también para visitar Barcelona ya que el de Vic-Sau es el Parador más próximo a la Ciudad Condal, lo que permite planear jornadas de turismo en la cosmopolita metrópoli y regresar al hotel para descansar.
Monasterio de San Pedro de Caserras rodeado por el río Ter
Si se prefiere una escapada menos urbana, a solo 3,5 kilómetros a pie del Parador, por un camino forestal con panorámicas sobre el embalse, se encuentra el monasterio de San Pedro de Caserras. Construido en el siglo XI en el extremo de un meandro del Ter, es uno de los conjuntos románicos más singulares de Cataluña. La entrada general cuesta 5 euros (3 euros la reducida) y abre de miércoles a domingo, con horarios que cambian según la época del año.
Escapada a Vic
Plaza Mayor de Vic (Barcelona)
Y a unos 15 kilómetros está la localidad de Vic, con un casco histórico rico en historia y atractivo. Plaza Mayor porticada, el templo romano, la catedral y el Museo Episcopal justifican reservar al menos una mañana. La catedral, de aspecto neoclásico, guarda las grandes pinturas murales de Josep Maria Sert y el museo reúne una de las colecciones de arte románico y gótico más notables de Europa.
Habitación Superior del Parador
El Parador de Vic-Sau no es quizá el alojamiento más conocido de la red ni es adecuado para quien busca salir caminando a cenar por una ciudad. En cambio, es una muy buena elección para una escapada en coche, con calma, vistas y cercanos lugares de interés: Vic aporta patrimonio urbano; Sant Pedro de Caserras pone el románico, Barcelona pone la intensidad urbana y el embalse de Sau un paisaje que nunca se repite exactamente igual.