Vista del 'skyline' de la ciudad-Estado de Singapur al anochecer con el distrito financiero al fondoGetty Images

Madrid recupera su conexión aérea con Singapur después de 22 años para atraer más turismo de calidad

Singapore Airlines vuelve a Barajas con cinco vuelos semanales y acerca a los viajeros españoles a una de las ciudades que más se han transformado en Asia

Han pasado 22 años desde que Singapore Airlines dejó de operar en Madrid. Más de dos décadas en las que tanto la capital española como especialmente Singapur han experimentado importantes transformaciones. La capital de España ha recuperado buena parte del esplendor de su centro histórico, se ha consolidado como destino de turismo urbano y cultural y ha asistido a una extraordinaria expansión de su oferta hotelera de lujo, con la llegada de algunas de las grandes marcas internacionales. Singapur, por su parte, se ha convertido en una de las ciudades más espectaculares de Asia, combinando su pasado colonial con una arquitectura futurista, grandes jardines y una oferta turística cada vez más sofisticada.

Singapore Airlines recupera sus operaciones desde Madrid con cinco vuelos semanales a bordo de un Airbus A350-900 con capacidad para 253 pasajeros

El regreso a Barajas de los aviones de cola azul marino, con su inconfundible ave dorada, pone fin a 22 años de ausencia de Singapore Airlines en Madrid. La compañía recupera sus operaciones con cinco vuelos semanales a bordo de un Airbus A350-900 con capacidad para 253 pasajeros. Hoy, 27 de octubre, despega de Barajas el primer vuelo con destino a la ciudad-Estado, con salida prevista a las diez de la mañana. La ruta incluye una breve escala en Barcelona, ciudad con la que la aerolínea ha mantenido sus conexiones durante estos años, aunque los pasajeros que embarquen en Madrid continuarán viaje en el mismo avión.

Ruta de especial importancia

Singapore Airlines ha regresado a BarajasGetty Images/Lo Chun Kit

La recuperación de esta ruta tiene especial importancia para Madrid, que lleva varios años reforzando sus conexiones con Asia, uno de los mercados prioritarios para su industria turística. A los vuelos con Tokio, Seúl y distintas ciudades chinas se añade ahora Singapur, uno de los grandes centros de conexiones aéreas del continente. Su aeropuerto, Changi, facilita el acceso a numerosos mercados del sudeste asiático, India y Oceanía, cuyos viajeros podrán utilizar la nueva ruta para visitar Madrid. La Comunidad estima que la conexión podría generar un impacto económico de 265 millones de euros, especialmente por su capacidad para atraer un turismo de alto poder adquisitivo.

Singapur es uno de los destinos más vanguardistas de AsiaGetty Images/Lena Serditova

La inestabilidad geopolítica en Oriente Medio ha reforzado, además, el atractivo de las rutas alternativas desde Europa hacia Asia. Aunque las grandes compañías del Golfo han recuperado buena parte de su actividad, persiste cierta incertidumbre ante posibles interrupciones de vuelos o restricciones del espacio aéreo. En viajes de tan larga distancia, que generalmente se reservan con bastante antelación, algunos pasajeros prefieren evitar esos riesgos. La tendencia ya se refleja en las estadísticas. Según datos publicados por Reuters, Singapore Airlines registró en marzo una ocupación del 93,5 % en sus rutas europeas, frente al 79,7 % del mismo mes del año anterior. Las compañías asiáticas están ganando protagonismo frente a los tradicionales centros de conexión de Dubái, Doha y Abu Dabi.

Viajes combinados

Turista en el barrio malayo de SingapurGetty Images/Mongkol Chuewong

Y no todos los viajeros que aterricen en Changi tendrán Singapur como destino final. Filipinas, Vietnam y algunas islas de Indonesia, como Lombok, empiezan a abrirse hueco en los itinerarios de los españoles, especialmente en los viajes de novios, donde cada vez es más habitual combinar varios destinos. Unos días entre los rascacielos, los grandes hoteles y los restaurantes de Singapur antes de continuar hacia una isla tropical puede resultar una combinación bastante tentadora. Sobre todo cuando el viaje hasta la otra punta del mundo ya está hecho.

La piscina infinita del Marina Bay Sands es un icono de SingapurGetty Images/BENEDETTA BARBANTI

Pero una ciudad con tanta historia y tanto sabor como Singapur tampoco quiere resignarse a ser, para muchos viajeros, una simple escala. Como otros grandes centros de conexiones aéreas, especialmente los de la región del Golfo, que atraviesa ahora un momento delicado, lleva años compitiendo por atraer turistas y conseguir que estos prolonguen su estancia. Y no ha escatimado inversiones en hoteles, arquitectura y toda clase de atractivos. En estos 22 años ha incorporado algunos de sus grandes símbolos contemporáneos, como Marina Bay Sands, inaugurado en 2010, con sus tres torres coronadas por una enorme plataforma que alberga una piscina panorámica a 200 metros de altura, o los Gardens by the Bay, que abrieron dos años después.

Ciudad en la Naturaleza

Los famosos «superárboles» de SingapurGetty Images

Estos jardines representan quizá mejor que ningún otro proyecto la ambición de Singapur de convertirse en una ciudad donde la naturaleza tenga tanto protagonismo como los rascacielos. Bajo el lema City in Nature, el país lleva años apostando por integrar jardines, parques y corredores verdes en su paisaje urbano. Sus enormes estructuras vegetales, los llamados Supertrees, alcanzan hasta 50 metros de altura y cada noche se iluminan al ritmo de la música en un espectáculo gratuito que se ha convertido en una de las grandes atracciones de la ciudad.

Turistas en el barrio chino de SingapurGetty Images/iStockphoto

Pero Singapur también ha sabido conservar parte de su pasado. Basta alejarse de los rascacielos para descubrir otra ciudad. En Chinatown, Little India o Kampong Glam, el antiguo barrio malayo, sobreviven calles de pequeños comercios, templos, mercados y casas tradicionales donde, por momentos, parece que uno se encuentra en China, la India o Malasia. Especialmente pintorescas son las casas de Joo Chiat, con sus fachadas de colores pastel, contraventanas de madera y delicados elementos decorativos, características de la arquitectura peranakan. Todo ello en una de las ciudades más seguras de Asia, una cualidad que cobra especial valor cuando la preocupación por la seguridad está llevando a algunos viajeros a reconsiderar incluso destinos europeos tradicionalmente tan populares como París.

Hoteles legendarios

Patio del hotel Raffles de Singapurraffles.com

Entre los grandes hoteles históricos permanece el legendario Raffles, inaugurado en 1887, que culminó en 2019 una ambiciosa restauración. Sus fachadas blancas, galerías y patios tropicales conservan el encanto de los grandes establecimientos coloniales. Hacerse una fotografía con su célebre portero de turbante blanco o tomar un Singapore Sling en el histórico Long Bar, donde nació este cóctel en 1915, son dos clásicos de cualquier visita. En el bar todavía se conserva una curiosa tradición heredada de los propietarios de plantaciones de caucho de Malasia que lo frecuentaban a principios del siglo XX: tirar al suelo las cáscaras de los cacahuetes. Una pequeña licencia en una ciudad donde la limpieza se toma muy en serio.

Hotel Capella Singaporecentraldereservas.com

Otro magnífico ejemplo de recuperación del patrimonio colonial es el Capella Singapore, en la isla de Sentosa. El hotel, diseñado por el estudio de Norman Foster, integra antiguas dependencias militares británicas de finales del siglo XIX en un conjunto contemporáneo rodeado de exuberantes jardines tropicales. Abrió en 2009 y alcanzó notoriedad internacional en junio de 2018, cuando acogió la histórica cumbre entre Donald Trump y Kim Jong-un.

El mejor aeropuerto del mundo

La Rain Vortex del aeropuerto de Singapur atrae a visitantes de todo el mundoGetty Images

Changi, elegido en 2026 el mejor aeropuerto del mundo por decimocuarta vez, merece algo más que llegar con el tiempo justo para facturar, pasar el control de seguridad y echar un vistazo al duty free. Su complejo Jewel, inaugurado en 2019, alberga la Rain Vortex, la cascada interior más alta del mundo, con 40 metros de altura, rodeada de un exuberante jardín tropical de varios niveles. Una demostración más de la apuesta de Singapur por integrar la naturaleza incluso en los lugares más insospechados. Entre la vegetación, las tiendas, los restaurantes y los espacios de ocio no es raro encontrar familias locales que acuden simplemente a pasar el día, sin la menor intención de subirse a un avión. En Singapur hasta ir al aeropuerto puede ser un plan de fin de semana para toda la familia.