Geisha en el distrito Higashi Chaya de Kanazawa (Japón)Getty Images/Satoshi Kawase

La ciudad japonesa de los samuráis, las geishas y el pan de oro (y no es Kioto)

Se llama Kanazawa y es la ciudad nipona que combina a la perfección la cultura de las geishas y el legado de los samuráis

La ciudad de Kioto es el destino mundialmente conocido por las geishas (allí llamadas geikos), pero Kanazawa, la capital de la prefectura de Ishikawa, tiene el honor de conservar barrios históricos intactos (se libró de los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial) dedicados tanto a esta casta como a la de los samuráis. Además, para incentivar su atractivo Kanazawa reúne jardines, mercado y artesanía tradicional en una ciudad manejable del centro de Japón. Es la alternativa cultural a Kioto, especialmente atractiva en octubre y noviembre, cuando los arces tiñen de rojo sus parques.

Kanazawa conserva barrios históricos intactos dedicados a ambas castas por haberse librado de los bombardeos en la Segunda Guerra Mundial

Kanazawa fue durante siglos la capital del poderoso clan Maeda, señores del antiguo dominio de Kaga. Esa prosperidad dejó un patrimonio poco habitual: un castillo, uno de los jardines más celebrados de Japón, barrios de samuráis y distritos de casas de té donde aún trabajan geishas, además de una larga tradición artesanal.

Visita en dos días

Distrito Samurái de Nagamachi en KanazawaGetty Images

Las geishas o geikos no eran prostitutas, sino artistas tradicionales japonesas cuyo trabajo consiste en entretener a los clientes en banquetes, fiestas y cenas privadas mediante el dominio de las artes clásicas de Japón. Los samuráis, por su parte, eran la casta de guerreros nobles y militares de élite en el Japón feudal, cuya lealtad, disciplina y destreza con la espada moldearon la historia, la política y la cultura del país durante más de setecientos años.

Las espadas de los samuráis moldearon la historia, la política y la cultura de Japón durante más de setecientos años

La visita a Kanazawa puede organizarse cómodamente en dos días a pie y en autobús. Desde Tokio, el tren bala Hokuriku Shinkansen tarda unas dos horas y media. Desde Kioto se llega en algo más de dos horas, con cambio en Tsuruga. Una vez en la ciudad, el autobús circular turístico conecta la estación con los principales barrios; cuesta 220 yenes por trayecto y existe un pase diario de 800 yenes (1,25 y 4,50 euros respectivamente).

Castillo y jardines

Castillo de KanazawaGetty Images

La primera jornada debe concentrarse en el entorno del castillo de Kanazawa y Kenroku-en. Este jardín de los antiguos señores Maeda ocupa más de diez hectáreas y fue concebido para reunir seis cualidades ideales del paisajismo japonés: amplitud, aislamiento, antigüedad, agua, panorámicas y artificio. Abre todos los días; entre el 16 de octubre y finales de febrero lo hace de 8.00 a 17.00 horas, y la entrada de adulto cuesta 320 yenes (unos dos euros).

Jardines Kenroku-en KanazawaGetty Images

Mercado de OmichoGetty Images/Frans Rombout

Frente al jardín se extiende el parque del castillo, reconstruido en parte tras varios incendios. Conviene continuar después hacia el mercado de Omicho, el gran mercado cubierto de Kanazawa, con pescaderías, puestos de fruta y pequeños restaurantes donde probar cangrejo, sushi o cuencos de arroz con pescado fresco. La mayor parte de los comercios abre aproximadamente de 9.00 a 16.00 horas.

Regreso al pasado

Residencia de samuráis NomuraGetty Images

El segundo día puede empezar en Nagamachi, el barrio donde vivían samuráis de rango medio y alto. Conserva callejones, canales y muros de tierra protegidos en invierno con esteras de paja. La residencia Nomura, con techo artesonado de ciprés, pinturas en puertas correderas y un jardín con un árbol de más de cuatro siglos, permite entrar en una de aquellas casas; cuesta 550 yenes (unos tres euros).

Mujer en kimono en el distrito de Higashi ChayaGetty Images

Desde allí, el recorrido lleva a Higashi Chaya, el distrito más fotogénico de casas de té tradicionales. Sus fachadas de madera no forman un decorado: muchas albergan tiendas, dulcerías, talleres y restaurantes. No tiene entrada ni horario único, aunque la mayoría de los locales funciona entre las 10.00 y las 17.00 horas. Conviene no comer mientras se camina por sus calles, salvo en las zonas permitidas.

El pan de oro

El célebre helado de Kanazawa cubierto con una hoja de oroGetty Images/Ryan Lai

Otra singularidad de Kanazawa es que produce el 99 % del pan de oro de Japón. En Higashi Chaya es fácil encontrar talleres para aplicarlo sobre cajas, platos o palillos, y también el célebre helado cubierto con una hoja dorada. Es un recuerdo bastante interesante, igual más que una simple fotografía.

La puerta del tambor Tsuzumi en la estación de tren de KanazawaGetty Images

Y otra fotografía ineludible es a la Kanazawa Station, la estación de tren, cuya espectacular puerta Tsuzumi-mon, inspirada en los tambores del teatro Nô, da paso a una estructura de vidrio futurista. Un ejemplo perfecto de cómo la estética japonesa abraza la modernidad sin perder su alma milenaria.