Gaming
Los buenos gamers le dicen game over al profesionalismo
Deportes virtuales
Dentro del mundo de los videojuegos, existen una infinidad de categorías para seleccionar como los juegos de rol, familia, aventura, pelea, etc. Y esta variedad no es de sorprender, pues las industrias de videojuegos deben buscar una forma de satisfacer a las 3.1000 millones de personas que se dedican a este mundo, casi un 40% de la población mundial, según un informe de DFC Intelligence.
No obstante, el único tipo de videojuego que permite a los jugadores desempeñarse tanto de manera casual como profesional son los Esports, una disciplina que reúne a millones de jugadores del mundo a enfrentarse entre ellos y escalar en sus respectivas tablas clasificatorias.
Videojuegos como League of Legends, el Esport más popular de su tipo, aglomera entre 100 y 120 millones de gamers casuales, los cuales pueden mejorar hasta llegar a lo alto de su región y estar en el punto de mira de los equipos deportivos de Esports, llevando a los chicos aspirantes a comenzar una carrera profesional.
Pero las cifras del presente demuestran que esto no es una prioridad para los jugadores hoy en día, pues solo 7000 de los gamers pertenecientes a las cifras pasadas son los que han empezado una carrera profesional en los Esports. Por lo que cabe preguntarse: ¿Qué es lo que buscan los gamers?
Los Esports como hobby
El jugador chileno de Valorant, Xavier Saldaña, y también conocido bajo el seudónimo de Ehlek, es uno de los pocos que ha alcanzado el rango Ascendent dentro del videojuego. El chico de 21 años ha jugado diferentes juegos desde que tiene memoria y, hoy en día, estudia pedagogía en deportes en la Universidad, aun pudiendo dedicarse al mundo profesional. Sus razones las explica con un tono de seriedad: «Aprendí mucho de los profesionales. Pero al final, si yo me dedicase de lleno al Valorant en este punto de mi vida sería diferente, no sé si podría con las exigencias del competitivo. Y yo lo que quiero es jugar tranquilo».
Para los jugadores, el mundo de los videojuegos casuales ha funcionado como una forma de pasar el tiempo, una forma de escapar del mundo real. Pero los Esports significaron un antes y un después para la industria de videojuegos, pues suponían un reto para los gamers alrededor del mundo; ser los mejores de sus regiones.
«La técnica la tengo, pero por más bien que suene llegar al podio, yo solo quiero jugar para mí, no para un equipo»
.Videojuegos como League of Legends, el Esport más popular de su tipo, aglomera entre 100 y 120 millones de gamers casuales, los cuales mejoraran hasta llegar a un nivel casi profesional. Esto los pone en la mira de los equipos deportivos, los cuales desean incluirlos en sus filas, pero tomar esta decisión significa algo que muchos jugadores no pueden aceptar: transformar un pasatiempo en trabajo. Y esta es la principal razón, según Ehlek, por las que gran parte de los jugadores de diferentes partes del mundo deciden renunciar al podio del profesionalismo.
Las cifras demuestran, como se mencionó antes, en el caso del videojuego League of Legends que, de los millones de jugadores casuales, solo 7.000 deciden dedicarse al profesionalismo. Xavier matiza que las razones detrás de estos números son las mismas por las que él no es profesional; su momento ya pasó. Debido a esto, el chico hace un llamado a los jóvenes de 18 que aún están decidiendo que hacer con su futuro y que tienen el potencial de ser jugadores profesionales de aprovechar y probar, pues no hay mejor momento que ese para intentarlo.
Amazon va con todo en los Esports
Debido al creciente interés en los chicos sobre el mundo profesional de los Esports, la multimillonaria empresa Amazon organiza un torneo nacional en España para acercar a este público a la realidad de los videojuegos competitivos. La Amazon University reúne a estudiantes de más de 70 universidades españolas para enfrentarse por un bracket en la Gran Final de la competición.
Para participar, solo se debe pertenecer a una de las Universidades inscritas en la competición y listo. La empresa, de hecho, motiva a los participantes no solo asegurándoles un puesto a los mejores en la Amazon UEMasters, torneo de Esports a nivel europeo, sino también a través de premios como becas universitarias de hasta 40.000€.
Bobcats ULL, ganadores de la temporada 7 de Amazon University en League of Legends, cedido por Amazon
«No solo es una buena oportunidad de vivir la verdadera experiencia de ser profesional, sino también para conocer a más personas con los mismos gustos que uno» explica Gianluca Davelouis, estudiante peruano de medicina de 21 años e integrante del equipo de League of Legends por el CEU San Pablo. Así que, si estás interesado en dedicarte en los Esports en un futuro, no deberías perder la oportunidad y echarle un vistazo.
El camino a ser profesional
Los chicos terminan el colegio y deben decidir qué hacer con sus estudios. Algunos se decantan por una carrera u otra, otros incluso se van al extranjero a cumplir sus metas. Pero los buenos jugadores de videojuegos competitivos que sueñan con competir profesionalmente reciben ofertas de equipos de Esports. A partir de aquí, los jóvenes empiezan a recorrer el camino del profesionalismo.
Los nuevos integrantes comienzan por conocer a su equipo de juego, a los coaches y al resto del conglomerado deportivo. Una vez realizado este primer alcance al mundo de los Esports, empiezan los entrenamientos juntos para las próximas competiciones que varía dependiendo del club. Además, los chicos deben mantener el nivel de técnica que poseen jugando de manera solitaria, tratando de seguir escalando por su cuenta, además de empezar una rutina de gimnasio para estar siempre con buena salud y en forma.
En resumen, entrar a un equipo significa entrenar, competir y jugar exhaustivamente. Pero, ¿Cómo de rígido es en realidad este mundo? El jugador profesional español de Valorant por ZETA Gaming, Daniel Bolufer, explica que «consta de jornadas de juego de las diez de la mañana hasta la noche, no necesariamente impuestas por los equipos, sino impuestas por nosotros mismos». El chico de 19 años, quién apenas termino el colegio se metió de lleno en el mundo de los Esports, remarca lo fundamental que es para cada uno de los jugadores no perder el nivel, pues podría significar la expulsión del club en un futuro y con ello, sus sueños.
«No me arrepiento de mi decisión, estoy en paz conmigo mismo porque era lo que quería.» Daniel Bolufer.
Sin embargo, este tipo de entrenamientos obliga a los jugadores a pasar por momentos personales muy complicados de superar, tal como nos comenta Bolufer con un tono triste e incluso sombrío: «El estrés de no tener tiempo para uno, de poder perder una competición por culpa propia y no poder jugar con mis amigos del colegio no ha sido fácil para mí, pero yo sabía a lo que me exponía al momento de firmar por un equipo.»
Daniel0 compitiendo por ZETA Gaming,
La decisión de entrar a un club como jugador de Esports no debe tomarse a la ligera, pues conlleva muchos sacrificios a nivel personal. Esta es una de las razones por las que Daniel Bolufer matiza en no dedicarse al mundo profesional de los videojuegos a menos de estar 100% seguro de la decisión y, además, ser lo suficientemente bueno para lograrlo, pues como el mismo declara: «este mundo no es para todos. Necesitas talento.»
¿Es el streaming la solución?
La creación de contenido a través de plataformas de streaming, como YouTube o principalmente Twitch, es una tendencia regular en la sociedad. De hecho, las cifras demuestran siete millones de personas son streamers activos mensualmente según el Twitch Tracker, la página principal de estadísticas a tiempo real de la plataforma, más que los siete mil jugadores profesionales de Esports en la actualidad.
Número de streamers activos por mes en Twitch
La variedad de contenido que los streamers abarcan en las plataformas de streaming van desde conversaciones, IRL (streaming en las calles), cocina y videojuegos, muchos de los cuales transforman en su fuente de ingresos. A primera vista, pareciese ser una vía efectiva para remunerar a partir de la afición sin adentrarse en el profesionalismo de los Esports. Pero, ¿son en realidad diferentes?
Diego Carrasco, estudiante chileno de primer año en la carrera de psicología y streamer retirado bajo el nombre de «TheBigLion513», comenzó haciendo directos del videojuego League of Legends hasta alcanzar una media de mil espectadores por sesión. El chico de 19 años diferencia el streaming del profesionalismo de Esports aunque no por las libertades en ambos rubros: «Es mucho más competitivo el ser profesional, pero siendo streamer te expones más al ojo público y a las críticas del mismo. ¿Es una manera de lucrar lo que te gusta? Totalmente. Pero no es mejor que el profesionalismo.»
Sin embargo, Diego hace énfasis en una peculiaridad de la creación de contenido en directo que no tiene el profesionalismo de Esports; cualquiera con un computador y un micrófono puede hacerlo: «No necesitas entrenar meses y meses para ser el mejor. Si tienes carisma, ya te ganaste un público». Esto se sustenta en la variedad de streamers que poseen una vida profesional totalmente diferente al streaming y, aun así, pueden dedicarse a ello como el Kun Agüero, jugador de futbol argentino retirado, o Matthew K. Heafy, integrante de la banda Trivium.
Set Up para directos del integrante de la banda Trivium, Matthew K. Heafy.
La realidad es que no existen caminos correctos que tomar a la hora de querer dedicarse a jugar en el mundo del gaming. Lo que si puede afirmarse es que el panorama de los videojuegos no para de crecer y proponer diferentes vías de monetización para los jugadores, ya sea como profesionales o creadores de contenido, en este último caso ignorando la edad de los involucrados o sus vidas personales fuera de la pantalla.
Pero incluso siendo este un mercado rentable para los jóvenes, los gamers prefieren mantener los videojuegos como su pasatiempo y no como un trabajo, al mismo tiempo que esperan a la aparición de un nuevo negocio que les brinde lo que buscan: tranquilidad personal a la hora buscar una nueva partida.
Hoy en día, los Esports son uno de los deportes más populares entre los jóvenes tanto por el avance de la tecnología como por el mismísimo hecho de permitirles a estos monetizar un hobby: jugar videojuegos. No por otra cosa son definidos como «videojuegos competitivos a tiempo real» según lo declara Juan Antonio Rodríguez, dirigente del Club de Esports del CEU San Pablo en Madrid.