Adelfas, una planta tan habitual como poco recomendable en las carreteras
Seguridad
Los extraños poderes de la planta que decora la mayor parte de las autopistas españolas
Es difícil recorrer un kilómetro de autopista o autovía en España sin encontrarse con una de estas peculiares plantas con flores rosas o blancas
En el diseño de las carreteras nada queda al azar, cada cosa que podemos encontrar en una autopista o autovía tiene una función que va más allá de lo puramente estético.
Es el caso de los pequeños plásticos verdes que se ubican sobre las biondas metálicas que separan los carriles, en este caso estos plásticos se colocan a una distancia estratégicamente calculada para que formen una mampara visual y eviten que los coches que vienen en sentido contrario nos deslumbren de noche.
Todo tiene su función
Las plantas tampoco se eligen al azar, más allá del motivo ornamental los tipos de plantas son elegidos concienzudamente por los beneficios que aportan. En este caso basta circular por cualquier autopista o autovía española para ver la ingente cantidad de adelfas que se usan para separar los dos sentidos.
Estos plásticos verdes también tienen su función
Las adelfas son arbustos apocináceos, venenosos, con muchas ramas, de hojas persistentes semejantes a las del laurel y con flores blancas, rojizas, rosas o amarillas. Se trata de una planta muy usada en estas circunstancias por un motivo muy sencillo, es extremadamente resistente y apenas necesita agua para mantenerse con vida.
Lo aguantan todo
Tal y como indican los estudios es mejor que los usuarios de un carril no vean a los del otro para no distraerse, por ello este arbusto que llega a medir seis metros de alto cumple la función de biombo.
Más allá de esto además sirve para que los coches que circulan en un sentido no deslumbren a los que van en el otro sentido, uno de sus beneficios más valorados.
Adelfas blancas en una autopista
Tal y como indican expertos en mantenimiento de carreteras su mayor problema es que crecen mucho y llegan a tapar las señales de carretera.
De la misma manera conviene saber que se trata de una planta venenosa y que bastan una dosis de entre 10 y 20 gramos para matar a un caballo, así que mejor ni pensar en una persona. En dosis inferiores provoca problemas estomacales y potentes dolores de cabeza.