El Tiuna X5 de origen chino fabricado en Venezuela

Industria

China lleva años fabricando coches en Venezuela con el mismo modelo productivo que ahora usa en España

Pedro Sánchez ha manifestado en numerosas ocasiones su afinidad ideológica con China, mostrándose contrario a los aranceles que impuso Bruselas a los productos de este país

Se cumple ahora una década de que Venezuela iniciara la producción del coche denominado Tiuna X5, tal y como dice su nombre, este vehículo está fabricado (mejor dicho ensamblado) en el complejo militar de Fuerte Tiuna que fue atacado recientemente por los Estados Unidos, en Caracas.

Se trata de unas instalaciones militares en las que en paralelo a la producción del vehículo militar Tiuna, del que dábamos ya cuenta en un artículo recientemente, se ensamblaba también este curioso SUV de origen 100 % chino con un método de producción que nos recuerda mucho a los que están usando las marcas chinas en España, en concreto Ebro en la Zona Franca de Barcelona y Santana en Linares.

Ya en España...

En el caso de Venezuela, un acuerdo entre el Gobierno de Maduro y el grupo chino Chery permitió que la marca iniciara la fabricación del Chery Tiggo en territorio bolivariano bajo el modelo productivo Completely Knocked Down (CKD).

Con este modelo los coches llegan a medio hacer, simplemente se ensamblan

En este caso los coches llegan hasta Venezuela desde China en barco completamente despiezados, y en la planta de Fuerte Tiuna se ensamblan como si fueran un gran mecano, se llevan a cabo incluso determinadas soldaduras y en momentos puntuales han llegado a utilizar entre un 20 y un 30 % de componentes venezolanos, aunque el embargo al que estaba sometido el país redujo esta posibilidad al mínimo.

A Europa no le gusta

Se trata de un modelo productivo conocido popularmente como ensamblaje por el que la Unión Europea ha criticado al menos en un par de ocasiones a España, pues las marcas chinas que producen en este nuestro país usan exactamente este sistema aunque en una fase aun más básica denominada Semi Knocked Down (SKD), en este caso el coche llega a medio montar en grandes bloques con la carrocería soldada y pintaba e incluso con el motor ya instalado, así el trabajo de los operarios españoles se limita a atornillar las partes que faltan.

Así es el modelo que se vende en Venezuela

Se trata de un modelo productivo para mercados menores que requiere baja inversión en maquinaria, un modelo productivo que tal y como declaró Bruselas recientemente genera «empleo de baja calidad».

China en España

Es cierto que la planta de Ebro en Zona Franca, que ha contratado ya a un millar de empleados, contempla dar el salto este mismo año al modelo productivo CKD y de ahí a la producción integral con proveedores locales, una decisión que responde a que Bruselas ha dejado claro ya que va a mirar con lupa este tipo de montajes para considerar que un coche es made in Europe y puede acogerse a los beneficios fiscales y de aranceles que tienen este tipo de productos locales.