El chófer es clave en la seguridad del Papa
Seguridad
El secreto mejor guardado de la visita del Papa: ¿quién conduce el papamóvil?
Discreto y vestido de riguroso traje negro, el chófer del Papa es una figura clave durante sus desplazamientos
Hay que tener claro que la seguridad del Papa es cuestión de Estado tanto para el Vaticano como para el país que lo recibe. Un asunto muy delicado que obliga siempre a ponerse de acuerdo entre las fuerzas de seguridad del Vaticano y las locales del país que le recibe, pues tienen decenas de reuniones previas para blindar su seguridad.
Precisamente, los desplazamientos del Papa son uno de los momentos más delicados, pues a bordo del papamóvil el Pontífice está muy expuesto. Solo hay que ver el vídeo del atentado a Juan Pablo II en 1981 para darse cuenta de la importancia que en esos momentos tiene el llevar un buen chófer que sepa lo que tiene que hacer.
Conducción evasiva
Cuando se produjo el atentado de 1981, el Papa fue conducido a toda velocidad a bordo del Fiat Campagnola en el que ocurrieron los hechos, arropado por su ayudante de cámara, Angelo Gugel, que lo cogió en vilo tras los disparos. En paralelo, su chófer sabía perfectamente lo que tenía que hacer al sacarlo de inmediato de la Plaza de San Pedro y dirigirlo hacia las instalaciones médicas del Vaticano a través del Arco de las Campanas.
El chófer evacuó a Juan Pablo II del lugar en segundos con dirección al hospital
Renzo Cestié y Alessandro Di Giacomo son dos de los chóferes más famosos del Vaticano; su nombre se ha filtrado porque están ya jubilados, con lo cual ya no supone un riesgo que se conozca su identidad. En cualquier caso, el nombre de los conductores durante cualquiera de sus viajes es materia reservada, pues sería relativamente sencillo dar con ellos o con sus familias.
Identidad protegida
Pese a que inicialmente se filtró la posibilidad de que Fernando Alonso fuera el chófer del Papa para promocionar el Gran Premio de Madrid, esta opción fue desechada rápidamente por motivos de seguridad y se volvió al plan habitual. Este consiste en que el vehículo lo conduzca o bien un policía nacional español o uno de los conductores habituales del Vaticano, que también forma parte de la guardia personal del Pontífice.
En el Vaticano siempre es un miembro de su círculo de seguridad
El Vaticano dispone de su propio servicio de chóferes, autieri, que forman parte de los Servicios de Seguridad y Protección Civil del Estado de la Ciudad del Vaticano; de hecho, durante sus desplazamientos dentro del Vaticano, León XIV cuenta con un conductor principal que es quien le lleva, mientras que para salidas suele utilizar a un miembro de la Gendarmería Vaticana, siempre protegido por una cápsula de seguridad que organizan los Carabinieri.
Cápsula de seguridad
El chófer debe tener conocimientos de conducción de ataque, evasiva y de seguridad, para saber exactamente lo que hay que hacer con el coche para abandonar un lugar sin que otros vehículos o posibles barricadas le puedan bloquear, uno de los mayores riesgos.
En el Mercedes Clase G está en buenas manos
De hecho, es interesante que, tal y como ocurre con el vehículo que utiliza en Madrid, sea un 4x4, en este caso un Mercedes Clase G, uno de los mejores que existe en el mundo y al que es muy complicado parar en cualquier circunstancia.