El argumento principal del especialista no consiste en sobrepasar los límites de velocidad ni en forzar el vehículo

Un mecánico explica por qué recomienda conducir una hora por autopista para limpiar el motor del coche

Las diferencias de criterio técnico surgen respecto a lo que el mecánico califica como la «puesta a punto italiana»

El mantenimiento de los vehículos y los métodos tradicionales para prolongar la vida útil de las mecánicas continúan despertando un gran interés entre los conductores.

Scott Kilmer, un veterano mecánico con más de medio siglo con las manos en el motor y una amplia audiencia en redes sociales, ha puesto de nuevo en marcha el debate tras recomendar una práctica habitual de taller: sacar el coche a la autopista y mantener una conducción constante a velocidad de crucero durante aproximadamente una hora.

El argumento principal del especialista no consiste en sobrepasar los límites de velocidad ni en forzar el vehículo, sino en permitir que el propulsor trabaje el tiempo suficiente a su temperatura óptima de funcionamiento. En los trayectos cortos y en los arranques en frío cotidianos, la condensación de agua se mezcla con el aceite del cárter y no llega a evaporarse.

Para comprobar si este fenómeno afecta al vehículo, Kilmer aconseja abrir el tapón de llenado de aceite y buscar una pasta blanquecina y espumosa, si bien recuerda que esta señal también puede advertir de averías más graves.

Los especialistas coinciden en la utilidad de esta pauta para proteger el lubricante, ya que mantener el aceite de forma sostenida entre 90 y 100 °C resulta esencial para expulsar el agua acumulada en el cárter. Asimismo, en los motores diésel, rodar a ritmo constante por vía rápida resulta imprescindible para alcanzar la temperatura que requiere el tubo de escape con el fin de quemar el hollín y regenerar el filtro de partículas.

Los matices de la «puesta a punto italiana»

Las diferencias de criterio técnico surgen respecto a lo que el mecánico califica como la «puesta a punto italiana», una creencia según la cual circular a unos 100 km/h consigue que la gasolina limpie las válvulas y los segmentos del pistón. La ingeniería sitúa esta afirmación más cerca de las creencias populares que de la realidad técnica moderna, subrayando que el efecto varía en función del tipo de motor.

En los vehículos de inyección indirecta, el combustible sí entra en contacto con las válvulas de admisión al pulverizarse antes de la cámara, por lo que puede ejercer cierta acción limpiadora. Sin embargo, en los motores de inyección directa, la gasolina se inyecta directamente en el interior del cilindro sin llegar a tocar las válvulas, anulando ese posible beneficio.

Del mismo modo, los técnicos desaconsejan el error de circular en la marcha más larga a muy pocas revoluciones, recomendando variar el régimen de giro de forma progresiva.