Hoy en día, seguir una rutina de cuidado facial se ha vuelto tan común como tomarse un café o un té por la mañana, y es que cuidar la salud y la apariencia de la piel es una tarea muy importante y delicada.
Cada vez es más habitual ver en redes sociales cómo los influencers cuentan y muestran los productos que usan en sus rutinas de cuidado facial. Es importante entender y saber qué tipo de piel tenemos para poder emplear los productos adecuados.
No es lo mismo una piel seca que una grasa con tendencia acneica o con manchas. El uso erróneo de ciertos productos puede provocar que el rostro envejezca prematuramente, por ello se debe prestar atención y seguir las recomendaciones de los especialistas en esta área.
La dermatóloga Leire Barrutia ha explicado en sus redes sociales cuál es la forma adecuada de realizar la rutina facial según el momento del día.
Rutina skincare de mañana
Limpieza con gel al agua: gracias a sus activos limpiadores, se regulará la producción de sebo y se ayudarán a eliminar las imperfecciones de la piel.
Exfoliante físico suave: este segundo paso debe realizarse entre dos y tres días a la semana para no irritar la piel. Su función es eliminar las escamas para que la piel se vea más uniforme y suave.
Antioxidante o sérum de tratamiento: por ejemplo, despigmentantes o péptidos.
Contorno de ojos: según el sérum que se emplee, el contorno puede usarse antes o después.
Protector solar SPF 50 de amplio espectro: este es el último paso y el más importante para evitar el envejecimiento de la piel.
Rutina skincare de noche
Aceite limpiador sobre la piel seca y, posteriormente, limpiador en gel al agua.
Tónico exfoliante y/o contorno de ojos, si se considera necesario.
Algún producto de tratamiento nocturno, como retinol, hidroxiácidos o ácido azelaico.
Crema hidratante, si la piel lo necesita.
Beneficios de seguir una rutina de limpieza facial
Ayuda a controlar los brotes de acné, reduciendo la producción de sebo y la aparición de puntos negros.
Retrasa la aparición de arrugas y líneas de expresión, además de proteger contra los efectos nocivos del sol y los radicales libres.
Proporciona una mayor luminosidad y una textura suave a la piel.
Facilita la eliminación de células muertas.
Ayuda a reducir el estrés, así como a mejorar el estado de ánimo y la autoestima.