La caspa es una de las afecciones más comunes del cuero cabelludoGetty Images

¿Qué es la caspa y cómo afecta realmente a la salud del cuero cabelludo?

La caspa es una de las afecciones más comunes del cuero cabelludo

La caspa es una de las afecciones más comunes del cuero cabelludo, con una incidencia que supera el 50 % entre la población adulta, especialmente en el grupo comprendido entre los 20 y los 50 años, independientemente de si va acompañada o no por pérdida de cabello. A pesar de que la percepción general tiende a asociarla con una higiene deficiente, su verdadero origen está ligado a un desequilibrio en el microbioma capilar y a la proliferación descontrolada de una levadura que habita naturalmente en la piel.

Jerónimo Ors, farmacéutico y director de la firma Cosméticos Paquita Ors, especializada en productos de cosmética botánica, aclara que «el problema no es la presencia del microorganismo, sino la pérdida del equilibrio del microbioma capilar». Este microbioma está compuesto por una comunidad de virus, bacterias y hongos que, en circunstancias normales, coexisten en armonía sobre el cuero cabelludo.

Factores que alteran

Diversos factores pueden alterar esa estabilidad: la acumulación de grasa, la humedad constante, el estrés sostenido o los cambios bruscos de temperatura. Estas condiciones favorecen el desarrollo de Malassezia, una levadura que, al multiplicarse de forma excesiva, genera compuestos proinflamatorios responsables de provocar picor, irritación y descamación. Si no se aborda su proliferación, el hongo puede expandirse más allá del cuero cabelludo y afectar zonas cercanas como las cejas, las orejas o incluso el rostro, complicando notablemente el cuadro clínico.

En este contexto, Jerónimo Ors subraya que «los champús anticaspa tienen un papel fundamental en la prevención, pero cuando aparecen síntomas como el picor o las costras es necesario actuar de forma más específica». Es decir, si bien una higiene regular ayuda a preservar la salud del cuero cabelludo, no todo consiste en lavar con frecuencia. De hecho, una limpieza excesiva puede eliminar el manto lipídico natural que protege la piel, lo cual puede desencadenar una mayor producción de sebo como respuesta compensatoria.

Rutina de cuidado

Por ello, el especialista aconseja adoptar una rutina de cuidado respetuosa con la barrera natural de la piel, complementada con tratamientos que no se limiten únicamente a combatir la presencia del hongo, sino que también favorezcan la restauración del equilibrio del ecosistema microbiano. Según sus palabras, «no se trata de arrasar con el enemigo, sino de devolver al cuero cabelludo su equilibrio natural».

Desde el ámbito de la cosmética especializada, se considera actualmente que la caspa, lejos de ser un problema irresoluble, puede tratarse de forma eficaz y asequible si se aborda con conocimiento del funcionamiento del microbioma capilar y mediante el empleo de productos formulados para respetar la fisiología del cuero cabelludo. Así, el enfoque ha dejado de ser puramente sintomático para centrarse en el origen del trastorno, con una visión integradora que prioriza la salud de la piel como vía para alcanzar soluciones duraderas.