Los peinados extremadamente pulidos y tirantes pueden causar problemas en el cuero cabelludoGetty Images/iStockphoto

Alopecia femenina: el peinado habitual que puede dañar la salud del cabello

Los peinados extremadamente pulidos y tirantes, conocidos popularmente como clean look, se han consolidado como una de las tendencias estéticas más repetidas en los últimos tiempos. Coletas altas, moños tensos o recogidos muy ajustados se imponen tanto en el día a día como en eventos sociales. Sin embargo, desde Hospital Capilar, la mayor corporación especializada en salud capilar, advierten de que este tipo de peinados, cuando se repiten de forma habitual, pueden acarrear consecuencias importantes para el cabello, entre ellas la denominada alopecia por tracción.

Este tipo de caída capilar se produce como resultado de una tensión continua o reiterada sobre el pelo. Tal y como explica la doctora M.ª del Carmen Soto, especialista de Hospital Capilar, «la alopecia por tracción es un tipo de caída del cabello causada por una tensión continua o repetida sobre el pelo. Es decir, cuando el cabello está sometido durante mucho tiempo a peinados muy tirantes, el folículo se va debilitando hasta que el cabello deja de crecer en esa zona». Se trata, por tanto, de un problema directamente relacionado con determinados hábitos estéticos mantenidos en el tiempo.

Según detalla la experta, en sus fases iniciales esta alopecia puede ser reversible, siempre que se actúe a tiempo y se elimine la causa que la provoca. No obstante, si la tracción constante se prolonga durante años, el daño puede llegar a ser irreversible y derivar en una pérdida permanente del cabello en las zonas afectadas. De ahí la importancia de identificar los primeros signos y modificar los hábitos capilares antes de que el folículo quede dañado de forma definitiva.

Entre las principales causas de la alopecia por tracción se encuentra el uso continuado de peinados que ejercen una presión excesiva sobre el cuero cabelludo. En este grupo se incluyen las coletas muy tirantes, las trenzas apretadas, los moños excesivamente tensos, las extensiones capilares, las rastas o incluso el uso frecuente de pañuelos y turbantes muy ajustados. La doctora Soto insiste en que «el problema no es hacerlo un día puntual, sino repetirlo de forma constante durante meses o años», una aclaración clave para entender el origen de esta patología.

Primeros avisos

Los síntomas iniciales suelen pasar desapercibidos o minimizarse. Entre los primeros avisos se encuentran el dolor o la molestia en el cuero cabelludo tras llevar el pelo recogido, la sensación de tirantez, la aparición de pequeños granitos o inflamación en la raíz del cabello, así como la presencia de cabellos rotos en las zonas sometidas a mayor tensión. Con el paso del tiempo, pueden aparecer signos más evidentes, como la pérdida de densidad en áreas concretas, especialmente en la línea frontal y las sienes, el retroceso progresivo de la línea del cabello o incluso zonas donde el pelo deja de crecer por completo.

Alopecia areataGTRES

«Hay un momento donde los signos de alarma pueden ser más importantes y es cuando se ve que la línea frontal está retrocediendo o que hay zonas donde el cuero cabelludo se ve más visible. Ahí, es momento de consultar con un médico experto», señala la especialista de Hospital Capilar. En paralelo, existen hábitos que aumentan el riesgo de desarrollar este problema, como llevar el cabello recogido y muy tirante a diario, dormir con el pelo tensionado, utilizar extensiones pesadas de forma continuada o repetir siempre el mismo tipo de peinado que ejerce presión sobre la misma zona.

La doctora Soto explica que la tracción constante provoca una inflamación persistente del folículo y que, si esta situación se mantiene, puede producirse una miniaturización progresiva del cabello, que se vuelve cada vez más fino, hasta llegar a la destrucción del folículo. Aunque este tipo de alopecia afecta con mayor frecuencia a mujeres, debido a motivos estéticos y culturales, también puede presentarse en hombres, especialmente en aquellos que recurren de forma habitual a trenzas, rastas o peinados muy ajustados.

En cuanto a las posibles soluciones, la especialista es clara: «Si está en fases iniciales, suele ser reversible. Basta con eliminar la causa, que es evitar peinados tirantes, y permitir que el folículo se recupere. En algunos casos, se puede apoyar con tratamientos médicos como minoxidil o tratamientos regenerativos. Si se trata de una fase avanzada y el folículo ha quedado dañado de forma permanente, el cabello no volverá a crecer por sí solo. En estos casos, la solución más eficaz suele ser el trasplante capilar. Lo más importante es actuar pronto».