El oil pulling, una antigua técnica de higiene bucal
El hábito de enjuagarse la boca con aceite que triunfa en redes
La técnica se ha popularizado como complemento al cepillado
El oil pulling, una antigua técnica de higiene bucal basada en realizar enjuagues con aceite, ha vuelto a ganar popularidad en los últimos años, impulsada en buena medida por las redes sociales. La práctica consiste en mantener aceite en la boca y moverlo durante uno o varios minutos antes de escupirlo.
Tres nutricionistas y divulgadores en redes sociales, Endika Montiel (@endika_montiel), Juan Bola (@juanbolanutritrainer) y Alejandro Pérez (@alejandro_dietista), cofundadores de Synsera Labs, defienden su incorporación como complemento a una rutina convencional de higiene bucal.
Su propuesta consiste en realizar el enjuague durante uno o dos minutos por la mañana, preferentemente en ayunas, y completar después la higiene con un buen cepillado dental. «El aceite no sustituye al cepillo, sino que llega a las zonas en las que el cepillado se queda corto y, además, aporta frescor», aseguran.
3.000 años de historia
Aunque en los últimos años se ha convertido en una tendencia en Occidente, el oil pulling no es una práctica nueva. Sus orígenes se remontan a la medicina ayurvédica, donde se utilizaba tradicionalmente aceite de sésamo mediante técnicas conocidas como gandusha y kavala, descritas en textos clásicos como el Charaka Samhita.
Con el tiempo, la práctica se ha popularizado en otros países, especialmente mediante el uso de aceite de coco.
Sus defensores sostienen que el movimiento del aceite puede ayudar a arrastrar restos de alimentos y placa de zonas de difícil acceso, como los espacios interdentales y la línea de las encías. También destacan la sensación de frescor que puede dejar en la boca.
En el caso de la fórmula desarrollada por Synsera Labs, se utiliza una mezcla de ingredientes de origen natural que incluye aceite de sésamo y coco, bisabolol, beta-sitosterol, vitamina E, escualeno, semilla de uva y aromas de eucalipto y menta. Según la compañía, el producto contiene un 99,9 % de ingredientes naturales y no incorpora alcohol.
El cepillado sigue siendo fundamental
El enjuague con aceite no debe entenderse como un sustituto del cepillado. La higiene dental diaria requiere eliminar mecánicamente la placa mediante el cepillo y, cuando sea necesario, complementar la limpieza con otros productos y técnicas recomendadas por los profesionales de la salud bucodental.
Los expertos plantean una rutina en dos pasos: primero, el oil pulling y, después, el cepillado durante al menos tres minutos.
La compañía también ha desarrollado una pasta dental sin flúor cuyo principal activo remineralizante es la hidroxiapatita, un mineral formado por calcio y fosfato presente de manera natural en el esmalte dental.
«Contrariamente a la creencia popular, es adecuado usar pasta sin flúor. Eso sí, es necesario que el flúor se sustituya por otro ingrediente que sea un remineralizante real. Por ejemplo, la hidroxiapatita, un mineral de calcio y fosfato que constituye de forma natural el 97 % del esmalte humano, se adhiere a las microfisuras y remineraliza el esmalte desde su propia composición», indican.
Xilitol, aloe vera y otros ingredientes
La fórmula del dentífrico incorpora también otros componentes a los que sus desarrolladores atribuyen diferentes funciones. Entre ellos se encuentra el xilitol, un edulcorante que no es metabolizado por Streptococcus mutans, una de las bacterias relacionadas con la aparición de caries.
El producto incluye además aceite de neem y aceite de coco, vinculados a la tradición ayurvédica, así como aloe vera y equinácea, ingredientes destinados al cuidado de las encías.
La pasta utiliza una base limpiadora sin SLS, un tensioactivo que puede resultar irritante para algunas personas, especialmente aquellas con una mucosa oral sensible.
¿Puede sustituir al cepillado?
La respuesta es no. Aunque el oil pulling pueda incorporarse como complemento a una rutina de higiene, no reemplaza el cepillado dental ni las revisiones odontológicas.
La técnica puede formar parte de una rutina de cuidado bucal para quienes quieran probarla, pero la prioridad continúa siendo una higiene dental adecuada y constante. En caso de encías que sangran, dolor, sensibilidad persistente, caries o cualquier otro problema bucal, lo recomendable es consultar con un odontólogo.
El interés creciente por el oil pulling demuestra cómo algunas prácticas tradicionales vuelven a ocupar espacio en las rutinas de autocuidado. La clave está en distinguir entre aquello que puede complementar una buena higiene y lo que realmente puede sustituir las medidas básicas para mantener dientes y encías saludables.