Mujer, al sol al empezar el díaGetty Images

Biohacking

Siete hábitos milenarios avalados por la ciencia para empezar septiembre

Optimizar el funcionamiento del cuerpo y la mente con la alimentación, el sueño o el ejercicio

El biohacking, término popularizado por Dave Asprey, combina conocimientos de ciencia, tecnología y hábitos ancestrales que forman parte de las conductas humanas desde hace siglos. Exponerse a la luz natural, caminar descalzo sobre la hierba o someterse al frío o al calor son prácticas que, con la evolución de la vida urbana y la búsqueda de un mayor confort, han ido perdiendo presencia en el día a día.

El objetivo de estas técnicas es optimizar el funcionamiento del cuerpo y la mente mediante cambios relacionados con la alimentación, el sueño, el ejercicio y el uso de determinadas herramientas tecnológicas, con el propósito de mejorar el rendimiento físico y mental y favorecer la longevidad.

El doctor Alejandro Fuerte, neurólogo vascular ofrece siete fáciles biohacks con respaldo científico que se pueden incorporar a la rutina diaria.

1. Busca la luz natural al despertar

La luz de la mañana ayuda a sincronizar el núcleo supraquiasmático, el reloj central del cerebro. Una recomendación es salir al exterior entre 10 y 30 minutos al comenzar el día.

2. Reduce la luz azul por la noche

La melanopsina de la retina es especialmente sensible a la luz azul-cian, que envía una potente señal al sistema circadiano. Si se utiliza el móvil por la noche se puede recurrir a un filtro rojo y reducir el brillo al mínimo.

3. Camina después de comer

El movimiento muscular favorece la captación de glucosa y puede reducir el pico glucémico después de las comidas. Una opción sencilla es caminar entre 10 y 15 minutos después de comer.

4. Cambiar el orden de los alimentos

Consumir primero la fibra y la proteína y después los carbohidratos puede ayudar a reducir la subida de glucosa posterior a la comida. El orden propuesto es: verdura, proteína y carbohidratos.

5. Respirar más despacio

Respirar lentamente puede aumentar la variabilidad de la frecuencia cardiaca asociada a la actividad vagal. Una pauta consiste en realizar durante cinco minutos cuatro segundos de inhalación y cuatro segundos de exhalación.

6. Pequeños «snacks» de ejercicio

Pequeños bloques de actividad intensa repartidos a lo largo del día pueden contribuir a mejorar la capacidad cardiorrespiratoria. Pueden realizarse entre 2 y 5 minutos de escaleras, sentadillas o caminata rápida, varias veces durante la jornada.

7. Creatina no solo para los músculos

El cerebro utiliza el sistema creatina-fosfocreatina para regenerar ATP. La evidencia disponible sugiere que la creatina puede producir una pequeña mejora en la memoria. Si es adecuada para cada persona, puede incorporarse creatina monohidrato, entre 3 y 5 gramos al día.