Casa
Seis claves para preparar la vivienda de cara al otoño
La exposición a la luz diurna es crucial para regular los ritmos circadianos y los patrones de sueño; sin embargo, con la llegada de septiembre los días van acortándose y poco a poco los planes en casa ganan protagonismo. Volvemos a pasar más tiempo en ella, retomamos los horarios habituales y dejamos atrás, poco a poco, la vida más relajada de los meses estivales. Por eso, el cambio de estación también puede ser un buen momento para adaptar los espacios y convertirlos en un lugar más cálido, cómodo y agradable.
Expertos del estudio madrileño DmasC Arquitectos proponen seis claves para preparar la vivienda para el otoño, con especial atención a la luz natural, los materiales, el orden y la funcionalidad.
1. Aprovechar al máximo la luz natural
Los días empiezan a acortarse y cada hora de luz cuenta. Una de las primeras medidas pasa por despejar los espacios próximos a las ventanas y evitar elementos que obstaculicen la entrada de luz. También puede ser una buena idea orientar las principales zonas de estar hacia los ventanales para aprovechar especialmente el sol de la tarde.
2. Espacio de trabajo cómodo
Con la vuelta a la rutina también regresa, para muchas personas, el trabajo desde casa. Contar con una zona específica para trabajar, aunque sea pequeña, ayuda a mantener separados el tiempo laboral y el descanso.
Un espacio ordenado, bien iluminado y claramente delimitado puede contribuir a que la vivienda no se convierta en una extensión permanente de la oficina.
3. Materiales que aporten calidez
El otoño invita a rodearse de texturas y materiales que hagan que la casa resulte más acogedora. La madera, la piedra o los acabados en cal son algunas de las opciones que propone el estudio.
Además de aportar personalidad y serenidad visual, estos materiales pueden contribuir a crear una mayor sensación de confort y a hacer que los espacios resulten más envolventes.
4. Nueva vida a terrazas y balcones
El final del verano no significa que haya que dejar de utilizar los espacios exteriores. Terrazas, porches y balcones pueden transformarse para adaptarse a los meses más frescos.
Otra opción es llevar esa sensación de conexión con el exterior al interior de la vivienda, creando junto a una ventana bien aislada un pequeño rincón de lectura, descanso o simplemente contemplación.
5. Cambiar la iluminación
A medida que anochece antes, la iluminación adquiere un papel todavía más importante. Más allá de la luz general, incorporar lámparas puntuales o iluminación indirecta ayuda a crear diferentes ambientes y a hacer que las estancias resulten más acogedoras.
Optar por una temperatura de color cálida puede reforzar esa sensación de confort durante las tardes y noches de otoño.
6. Hacer un «reset» de la casa
El cambio de estación también puede ser una oportunidad para poner orden. Retirar aquello que se ha ido acumulando durante los meses anteriores y despejar las estancias permite ganar espacio y facilita la circulación.
Más allá de una cuestión estética, mantener los espacios ordenados puede ayudar a crear una sensación de mayor calma en un momento del año marcado por la vuelta al trabajo, los horarios y las obligaciones cotidianas.