Embarazada cocinando
Alimentación
Qué embutidos puede comer una embarazada
Existen una serie de alimentos que no se deben ingerir durante los meses de embarazo
Seguir una alimentación sana y equilibrada es un tema de especial relevancia a lo largo de la vida, sobre todo en ciertas etapas como es el embarazo.
Una dieta inadecuada durante la gestación puede aumentar las probabilidades de tener un parto prematuro y que el bebé sufra complicaciones. Desde el primer trimestre, la posibilidad de un déficit de nutrientes puede provocar alteraciones irreversibles en el feto.
No existe una dieta obligatoria a seguir durante los 9 meses de embarazo, pero sí se recomienda esforzarse por mantener una alimentación que sea equilibrada y variada, aportando los nutrientes para cubrir las necesidades de las vitaminas y minerales. Es importante prestar atención a elementos como el ácido fólico, el yodo, el hierro y el calcio, ya que durante el embarazo se requiere más cantidad.
También se debe incrementar la cantidad de fibra ingerida debido a los problemas de motilidad intestinal que se producen en la gestación.
Enfermedades causadas por una mala alimentación
Para evitar este tipo de enfermedades e infecciones por virus y bacterias, se aconseja evitar cualquier tipo de comida cruda, especialmente carnes y pescados y sobre todo embutidos.
Embutidos que se pueden consumir
Generalmente, no se pueden consumir embutidos durante el embarazo, pero sí es cierto que existen algunas excepciones: Los productos loncheados como el jamón cocido, pavo, mortadela, que hayan sido cocinados a al menos 71 °C, como por ejemplo dentro de croquetas o pizzas ya que al cocinarlos por encima de 50 °C se elimina cualquier patógeno peligroso.
Respecto a los quesos, se podrán consumir los que estén elaborados con leche pasteurizada.
Embutidos prohibidos
Se recomienda evitar:
Como último recurso, si deseas con todas tus fuerzas el comer embutido, puedes congelarlo a más de -20 °C durante al menos 48 horas.