Embarazada cocinandoMatilda Wormwood

Alimentación

Qué embutidos puede comer una embarazada

Existen una serie de alimentos que no se deben ingerir durante los meses de embarazo

Seguir una alimentación sana y equilibrada es un tema de especial relevancia a lo largo de la vida, sobre todo en ciertas etapas como es el embarazo.

Una dieta inadecuada durante la gestación puede aumentar las probabilidades de tener un parto prematuro y que el bebé sufra complicaciones. Desde el primer trimestre, la posibilidad de un déficit de nutrientes puede provocar alteraciones irreversibles en el feto.

No existe una dieta obligatoria a seguir durante los 9 meses de embarazo, pero sí se recomienda esforzarse por mantener una alimentación que sea equilibrada y variada, aportando los nutrientes para cubrir las necesidades de las vitaminas y minerales. Es importante prestar atención a elementos como el ácido fólico, el yodo, el hierro y el calcio, ya que durante el embarazo se requiere más cantidad.

También se debe incrementar la cantidad de fibra ingerida debido a los problemas de motilidad intestinal que se producen en la gestación.

Enfermedades causadas por una mala alimentación

Toxoplasmosis: causada por el parásito toxoplasma gondii que se encuentra en el intestino de animales como el gato o cerdo. Si la enfermedad se contrae durante el primer trimestre puede generar graves consecuencias para el bebé como la ceguera, malformaciones, fiebre e incluso provocar el aborto espontáneo.
Listeriosis: provocada por la bacteria listeria monocytogenes, se puede encontrar en animales, así como en el suelo o el agua
Triquinosis: originada por el parásito trichinella spiralis, se asocia con el consumo de carne mal cocida, particularmente de cerdo o caballo.

Para evitar este tipo de enfermedades e infecciones por virus y bacterias, se aconseja evitar cualquier tipo de comida cruda, especialmente carnes y pescados y sobre todo embutidos.

Embutidos que se pueden consumir

Generalmente, no se pueden consumir embutidos durante el embarazo, pero sí es cierto que existen algunas excepciones: Los productos loncheados como el jamón cocido, pavo, mortadela, que hayan sido cocinados a al menos 71 °C, como por ejemplo dentro de croquetas o pizzas ya que al cocinarlos por encima de 50 °C se elimina cualquier patógeno peligroso.

Respecto a los quesos, se podrán consumir los que estén elaborados con leche pasteurizada.

Embutidos prohibidos

Se recomienda evitar:

Jamón Serrano
Chorizo
Salchichón, fuet y similares
Lomo embuchado
Pastrami
Cualquier tipo de queso sin leche pasteurizada

Como último recurso, si deseas con todas tus fuerzas el comer embutido, puedes congelarlo a más de -20 °C durante al menos 48 horas.