«Los alimentos participan en la producción de la melatonina», argumentaFreepik

Alimentación

Una nutricionista revela los alimentos 'prohibidos' para dormir bien en verano

La alimentación influye directamente en los procesos fisiológicos que regulan el sueño, como la producción de melatonina, el equilibrio hormonal y la digestión

Conocer qué alimentos favorecen el descanso y cuáles lo perjudican puede marcar la diferencia entre una noche de insomnio y un sueño reparador. De hecho, dormir bien es uno de los pilares más importantes para los seres humanos, junto con la actividad física regular y una alimentación equilibrada.

María Merino, nutricionista, ha explicado en una entrevista en el programa No es un día cualquiera que «la alimentación influye en la calidad del sueño. Los alimentos participan en la producción de la melatonina, que es esa hormona que nos ayuda a conciliar el sueño y a tener un sueño reparador. La melatonina se sintetiza a través de la serotonina, y para sintetizar la serotonina necesitamos triptófano, que es un aminoácido esencial».

«El cuerpo no puede producir triptófano, y solo lo obtiene a través de los alimentos que lo contienen», añadía. «Necesitamos consumir alimentos ricos en este nutriente, como el plátano, el huevo, los lácteos, las legumbres y los frutos secos, entre otros».

De la misma manera, recomienda evitar desde las tres o cuatro de la tarde alimentos ricos en cafeína y teína, como el café, el té y el chocolate. «El cacao puro, aunque contiene triptófano y magnesio, que favorecen el descanso, también tiene teobromina y cafeína en pequeñas dosis, sustancias que estimulan. Y lo mismo ocurre con el alcohol, que, aunque provoca somnolencia, fragmenta el sueño».

La mejor hora para cenar

Tras todo ello, explica que es recomendable «hacer una cena que aporte estos nutrientes y carbohidratos complejos, de manera que se favorezca la síntesis de melatonina y su llegada a los receptores. Debe ser una cena completa, pero no demasiado pesada: saciante y nutritiva, sin resultar copiosa».

Asimismo, insta a cenar un poco más temprano para poder obtener mayores ventajas: «Idealmente deberíamos hacerlo con luz solar, sobre las siete y, como muy tarde, a las nueve. De este modo, estamos favoreciendo un mejor descanso».

Finalmente, recomienda que la duración del sueño se sitúe entre siete y nueve horas. Tras la cena, se debería dejar un intervalo de dos a tres horas antes de acostarse. «Si no es posible, conviene mantenerse en reposo en posición de 90 grados entre 30 y 60 minutos, es decir, sin tumbarse, para favorecer la digestión y evitar que los alimentos suban al esófago, provocando reflujo».