La gastroenteritis viral es una infección del estómago y los intestinos causada por un virus
Alimentación
Qué comer y qué evitar si sufres un virus estomacal: alimentos recomendados y prohibidos
La gastroenteritis viral es una infección del estómago y los intestinos causada por un virus
Náuseas, vómitos, diarrea y calambres estomacales son los síntomas más frecuentes cuando se sufre un virus estomacal o gastroenteritis causada generalmente por norovirus o rotavirus aunque también por bacterias o parásitos. El contagio se produce por haber ingerido alimentos contaminados o en mal estado o por el contacto directo con otra persona que también esté afectada o por llevarse las manos a la boca después de tocar una superficie contaminada.
Ante una gastroenteritis, lo más importante y urgente, tal y como explican desde la Academia Española de Nutrición y Dietética, es la rehidratación, puesto que con la diarrea se pierde mucha agua. Es conveniente beber una gran cantidad de líquido, más de lo habitual. Se recomienda hacer una bebida con agua, zumo de limón, sal, bicarbonato y un poco de azúcar.
En cuanto a la alimentación, hay que seguir una dieta que facilite la digestión para poder ir controlando los vómitos y las diarreas e ir acelerando la recuperación. Entre las recomendaciones se encuentran las carnes y proteínas bajas en grasa (como pollo, pavo o conejo), las frutas cocidas sin cáscara ni semillas o los vegetales cocidos al vapor.
Asimismo, conviene ingerir cereales y arroces no integrales y tubérculos como patata y boniato. Algunos lácteos como los yogures naturales (sin azúcar ni miel) o el queso fresco también estarían permitidos. Las sopas de vegetales y verduras licuadas son una buena opción, puesto que contienen mucha agua. Los tés e infusiones como la manzanilla y el romero también ayudarán a sentirse mejor, puesto que reducen las náuseas.
Alimentos a evitar
Evitar alimentos ricos en fibra: verduras, frutas, legumbres, frutos secos, frutas secas y productos integrales (muesli, pan integral, arroz integral,…).
Evitar la leche y probar tolerancia al yogur (se digiere mejor al estar parcialmente digerido por las bacterias o fermentos lácteos).
Evitar el consumo de alcohol.
Limitar los aceites, mantequilla, margarinas, nata, crema de leche, salsas tipo mayonesa, bechamel, sofritos, bollería y repostería.
Limitar el aguacate, las aceitunas y los frutos secos.
Restringir los condimentos como: vinagre, café, chocolate, pimienta, pimentón y guindilla.
Moderar el uso de sal y azúcar.
Evitar técnicas grasas como: rebozado, empanado, guiso y frito, ya que la grasa irrita la mucosa digestiva.