Nitrito de sodio
Un conservante presente en el jamón y las salchichas podría aumentar el riesgo de suicidio
El nitrito de sodio puede estar causando un aumento del número de suicidios
Un producto químico de uso común en la conservación de alimentos como el jamón o las salchichas, el nitrito de sodio, puede estar causando un aumento del número de suicidios con una incidencia especialmente elevada entre jóvenes y hombres, según un análisis de datos correspondientes al periodo 2019-2024, publicado en la revista BMJ Public Health en Reino Unido.
Los autores del estudio advierten de la «necesidad urgente» de revisar el acceso sin restricciones a esta sustancia, con el objetivo de prevenir más muertes evitables. Aunque las tasas de suicidio habían mostrado una tendencia descendente desde principios de la década de 1990, en los últimos años se han detectado indicios de un repunte coincidente con el aumento global de casos relacionados con la intoxicación por nitrito de sodio.
Para evaluar el impacto de esta sustancia, los investigadores analizaron de forma retrospectiva los registros de forenses, patólogos y fuerzas policiales remitidos entre marzo de 2019 y agosto de 2024 al principal laboratorio británico especializado en la detección de nitritos y nitratos en muestras post mortem. En total, se revisaron 274 muestras correspondientes a 201 casos sospechosos de intoxicación, tanto deliberada como accidental, procedentes del Reino Unido, Irlanda y Gibraltar.
La mayoría de los casos, según explican en un comunicado, se concentraron en el Gran Londres, el sureste de Inglaterra, Irlanda y las Midlands, aunque los autores advierten de que esta distribución podría reflejar diferencias en la notificación más que en la incidencia real. Desde 2019 –primer año en que se comenzaron a recibir muestras para este tipo de análisis– se ha observado un aumento significativo de los casos.
El análisis final incluyó 164 casos (el 82 % del total), aquellos en los que se autorizó el uso de datos. La edad media de las personas afectadas fue de 28 años, con rangos que iban de los 14 a los 74 años en hombres y de los 17 a los 82 en mujeres. Cerca del 71 % de los casos correspondían a generaciones más jóvenes. Además, los hombres representaron la mayoría (109 frente a 52 mujeres).
En 87 % de los casos, los niveles de nitrito y nitrato en sangre superaban hasta 100 veces los valores fisiológicos esperados ,lo que apunta a una ingesta intencionada
No obstante, los investigadores reconocen limitaciones en el estudio. «Por lo tanto, es probable que los casos incluidos aquí representen una subestimación considerable de la incidencia real. En segundo lugar, el intervalo entre el fallecimiento y la recepción de la muestra varió considerablemente, lo que introduce la posibilidad de que las demoras hayan afectado la precisión de las mediciones bioquímicas», afirman.
Pese a ello, el incremento entre población joven resulta especialmente preocupante. «El envenenamiento intencional ha contribuido a estos recientes aumentos y, al menos en Estados Unidos, este incremento se ha atribuido en parte al uso (y disponibilidad) de nitrito de sodio», señalan.
Papel de internet
Los autores también alertan del papel de internet en la difusión de este método. «Esta tendencia ha surgido junto con información en línea de libre acceso que detalla cómo se puede obtener y utilizar el nitrito de sodio, difundida tanto bajo el pretexto de brindar apoyo para la salud mental como con fines más explícitamente dañinos», explican.
En sus conclusiones, el equipo investigador subraya la gravedad del fenómeno: «En conjunto, estas conclusiones establecen de manera inequívoca que el uso de nitrito de sodio en el Reino Unido como método de suicidio es considerable y preocupante».
Asimismo, advierten del impacto de la alfabetización digital: «Nuestros datos respaldan firmemente la hipótesis de que la mayor alfabetización digital de los jóvenes facilita el acceso a material ilícito en línea que promueve prácticas suicidas y refuerzan aún más los llamamientos a una legislación más estricta para evitar la disponibilidad de dicha información en foros en línea».
Entre las posibles medidas, los investigadores proponen reforzar la respuesta sanitaria. Señalan que disponer de antídotos específicos en ambulancias podría ser «un método sencillo, rentable y oportuno para prevenir las devastadoras consecuencias de la ingestión».
La investigadora principal, Amrita Ahluwalia, reconoce la complejidad del problema: «Este es un tema extremadamente difícil de abordar, y comprendemos el impacto que esto pueda tener en todas las personas afectadas por el suicidio».
Ahluwalia concluye con una advertencia clara: «Los resultados de nuestra investigación son profundamente preocupantes. Pero dejan claro por qué se necesitan medidas urgentes para regular el acceso a este producto químico y reducir la difusión de información perjudicial sobre él en internet.»