Aunque no aporta calorías ni azúcar, la Coca-Cola Zero no es necesariamente una opción inocuaGetty Images/iStockphoto

Cola Zero: si no tiene azúcar ni calorías, ¿puede afectar a la salud?

El doctor David Céspedes explica que el impacto de este tipo de bebidas va más allá del aporte energético

Aunque no aporta calorías ni azúcar, la Coca-Cola Zero, así como otros refrescos sin calorías, no es necesariamente una opción inocua para la salud. El doctor David Céspedes, experto en longevidad, explica que el impacto de este tipo de bebidas va más allá del aporte energético.

El médico, en un vídeo en sus redes sociales, afirma que el foco no debe ponerse únicamente en las calorías, sino en cómo reacciona el organismo tras su consumo.

A largo plazo, esto podría traducirse en una peor respuesta metabólica, más inflamación y menor nivel de energíaDoctor David Céspedes

En primer lugar, señala el papel del ácido fosfórico, presente en este tipo de refrescos. Según detalla, este compuesto puede alterar el equilibrio mineral del cuerpo. «Para compensar, nuestro organismo tira de minerales como el calcio», sostiene, lo que, mantenido en el tiempo, podría afectar a la salud ósea.

En segundo lugar, Céspedes advierte sobre los edulcorantes artificiales. Aunque no aportan calorías, sí tienen efectos fisiológicos. «Afectan a la microbiota y a cómo se regula el apetito», lo que puede traducirse en una menor sensación de saciedad y en un mayor deseo de seguir comiendo.

El tercer punto tiene que ver con la respuesta cerebral. «Tienes sabor dulce, pero sin energía. Engañas al cerebro, que espera una energía que no llega», afirma. Esta discrepancia, añade, puede derivar en más hambre, mayor ansiedad y una peor regulación del apetito.

No obstante, el experto matiza que el problema no reside en el consumo puntual: «Una lata no es el problema».

El riesgo aparece cuando su ingesta se convierte en un hábito diario prolongado durante años

Por ello, Céspedes cuestiona la idea de considerar saludable un producto únicamente porque no engorda. «Puedes no engordar, pero estar empeorando cómo funciona tu cuerpo por dentro». A largo plazo, esto podría traducirse en una peor respuesta metabólica, más inflamación y menor nivel de energía.

En definitiva, concluye, elegir alimentos o bebidas solo en función de sus calorías es una estrategia limitada: «Si sigues eligiendo lo que consumes por las calorías, estás jugando a corto plazo, pero tu cuerpo funciona a largo plazo».