La doctora Raquel Linares explica cómo sacarle todo el partido antioxidante al brócoli
El secreto para cocinar el brócoli que casi nadie conoce
La doctora Raquel Linares explica cómo sacarle todo el partido antioxidante a esta verdura
Considerado por muchos como una «superverdura» por sus propiedades antioxidantes, el brócoli se posiciona como un alimento especialmente recomendable dentro de una dieta equilibrada. Este vegetal destaca por su alto contenido en vitamina C, además de aportar cantidades significativas de vitamina A y beta-caroteno, así como vitaminas del grupo B —B1, B2 y B6— y vitamina E.
A ello se suma su aporte de fibra, libre de grasa, lo que contribuye a generar sensación de saciedad con un bajo contenido calórico. Estas características lo convierten en un aliado tanto para el mantenimiento de la salud como para el control del peso.
Cómo sacarle todo su potencial
La doctora en inmunología Raquel Linares, explica cómo sacar todo el potencial al brócoli o más concretamente al sulforafano que contiene esta verdura y que es un potente compuesto antioxidante y anticancerígeno. La doctora afirma, en un vídeo en sus redes sociales, que cortar el brócoli unos 30 o 40 minutos antes de consumirlo, y dejarlo reposar activa esta enzima multiplicando su contenido.
El sulforafano es considerado uno de los antioxidantes más potentes y su consumo se ha relacionado con la protección frente al daño oxidativo en diversos órganos del cuerpo.
La forma de preparación también influye en su conservación. Consumir el brócoli crudo o someterlo a una cocción ligera –al vapor o salteado durante tres a cinco minutos– ayuda a evitar la degradación de este compuesto. En cambio, las cocciones prolongadas pueden reducir significativamente su contenido, asegura la doctora. De este modo, una manipulación y cocinado adecuados permiten aprovechar al máximo el potencial nutricional de este vegetal.
Además, los germinados de brócoli destacan por su alta concentración de sulforafano, pudiendo contener hasta diez veces más que el brócoli maduro.
Es importante que el brócoli se consuma lo más verde posible, ya que es cuando sus propiedades están plenamente presentes. Para conservarlo, no hay ningún sitio mejor que la nevera, protegido por alguna bolsa de film perforada.
Además, debe consumirse entre los tres o cinco días siguientes a su compra y debe estar siempre tierno y crujiente.