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Diez claves para evitar riesgos con los alimentos cuando llega el calor

Las altas temperaturas favorecen la proliferación de microorganismos en los alimentos, lo que incrementa el riesgo de intoxicaciones alimentarias si no se extreman las medidas de conservación e higiene. Según explica Ainhoa Garde, nutricionista del Área de Obesidad de la Clínica Universidad de Navarra, la temperatura ambiente se convierte en «un caldo de cultivo para bacterias», por lo que mantener la cadena de frío resulta fundamental para evitar la contaminación de los alimentos.

La especialista recomienda como medidas básicas para reducir el peligro durante los meses de calor: «Organizar la compra para que el traslado sea lo más breve posible, no descongelar los alimentos a temperatura ambiente y extremar las precauciones con productos sensibles como el jamón cocido, la carne picada, la carne de ave o las ensaladas envasadas».

Diez claves

En esta misma línea las profesoras de Alimentación Saludable y Sostenible de la Universitat Oberta de Catalunya, Sheila Lope Rodríguez, Cristina Bedmar Carretero y Pilar Orús Pérez, advierten de la importancia de mantener unas correctas medidas de higiene y conservación de los alimentos para evitar toxiinfecciones alimentarias en el hogar.

  1. Aplicar las cuatro normas básicas de seguridad alimentaria: Limpiar, separar, cocer y enfriar son los cuatro pilares esenciales para prevenir la contaminación de los alimentos.
  2. Lavarse correctamente las manos: Las expertas recomiendan lavarse las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos, especialmente después de ir al baño, estornudar, tocar animales o manipular alimentos crudos.
  3. Mantener limpios utensilios y superficies: Los utensilios, trapos y superficies de cocina pueden convertirse en focos de microorganismos si no se limpian antes y después de cada uso.
  4. Utilizar agua y materias primas seguras: Elegir productos frescos y de calidad, además de lavar y pelar los alimentos cuando sea necesario, ayuda a reducir riesgos microbiológicos y químicos.
  5. Conservar los alimentos a temperaturas adecuadas: Los alimentos preparados deben refrigerarse o congelarse en un plazo máximo de dos horas para evitar la proliferación de bacterias.
  6. Evitar almacenar comida durante demasiado tiempo: Los alimentos conservados en la nevera deben consumirse entre dos y cuatro días después de su preparación. Para periodos más largos, se recomienda congelarlos.
  7. Separar alimentos crudos y cocinados: Para evitar la contaminación cruzada, no deben utilizarse los mismos utensilios para alimentos crudos y cocinados sin haberlos lavado previamente.
  8. No descongelar alimentos a temperatura ambiente: La descongelación debe hacerse en la nevera o en el microondas, ya que dejar los alimentos fuera favorece el crecimiento de microorganismos patógenos.
  9. Cocinar correctamente los alimentos: Los expertos aconsejan alcanzar temperaturas superiores a 63 °C, especialmente en carnes, pescados y huevos, para garantizar una cocción segura.
  10. Manipular adecuadamente los huevos: Es importante utilizar huevos con la cáscara limpia e intacta, evitar lavarlos antes de usarlos y no romperlos sobre superficies donde se servirán los alimentos.

Los expertos concluyen que mantener una alimentación equilibrada, segura e hidratante durante el verano no solo ayuda a prevenir problemas de salud, sino que también puede convertirse en una oportunidad para mejorar los hábitos alimentarios.