Los huevos pueden ser un gran aliado para la mujerGetty Images

Por qué los huevos pueden ser un gran aliado para la mujer

Los huevos pueden desempeñar un papel especialmente relevante en distintas etapas de la salud hormonal femenina gracias a su aporte de proteínas de alta calidad, grasas saludables y micronutrientes esenciales. Así lo explica Mariano Ontañón, nutricionista deportivo y colaborador de Pazo de Vilane, quien destaca cómo el consumo de huevos camperos puede adaptarse a las necesidades nutricionales de la mujer según el momento vital en el que se encuentre.

«La alimentación debe acompañar los cambios fisiológicos y hormonales de cada etapa», señala Ontañón. «El huevo es un alimento muy interesante porque aporta proteínas completas, es saciante y resulta muy versátil dentro de una dieta equilibrada».

Uno de los momentos en los que su consumo puede resultar especialmente útil es durante la fase lútea del ciclo menstrual, el periodo que transcurre entre la ovulación y la llegada de la menstruación. En esta etapa, muchas mujeres experimentan un aumento del apetito y una mayor aparición de antojos.

«Los alimentos ricos en proteína ayudan a mantener la saciedad y a controlar mejor esos cambios en el apetito que aparecen durante la fase lútea», explica el nutricionista. Además, apunta que en mujeres que practican ejercicio físico de forma habitual, especialmente entrenamiento de fuerza, puede ser útil aumentar ligeramente el consumo de proteínas si se reduce la intensidad de los entrenamientos en esos días.

La menopausia constituye otra etapa clave desde el punto de vista nutricional. Durante este periodo, la disminución hormonal favorece la pérdida progresiva de masa muscular, un proceso conocido como sarcopenia.

«Combinar entrenamiento de fuerza, una alimentación adecuada y un buen aporte proteico puede ayudar a preservar la masa muscular e incluso favorecer su mantenimiento con el paso de los años», sostiene Ontañón. En este sentido, considera que el huevo puede ser una herramienta nutricional útil por su perfil proteico y su facilidad de incorporación a la dieta diaria.

El posparto es otro de los momentos en los que las necesidades nutricionales aumentan considerablemente. Tras el parto, muchas mujeres afrontan un elevado desgaste energético mientras intentan recuperar la rutina y, en ocasiones, también la forma física previa al embarazo.

«Existe una alta demanda energética y nutricional durante el posparto, y muchas veces las madres entran en déficits calóricos por intentar recuperar peso demasiado rápido», advierte el especialista. «Los huevos enteros aportan nutrientes de calidad y pueden ayudar a cubrir parte de esas necesidades».

Ontañón insiste, no obstante, en que cualquier pauta nutricional debe adaptarse de forma individualizada según la actividad física, el estado de salud y los objetivos de cada persona. Aun así, propone una estructura orientativa para mujeres que realizan entrenamiento de fuerza entre tres y cuatro veces por semana.

«La idea sería construir platos equilibrados donde aproximadamente la mitad corresponda a fuentes de proteína, como los huevos; un cuarto a hidratos de carbono complejos y el otro cuarto a verduras», explica. Como complemento, recomienda incorporar grasas saludables como el aceite de oliva virgen extra.

Entre las fuentes de hidratos de carbono complejos más recomendadas, menciona alimentos como la patata, el boniato, el arroz, la quinoa o la pasta integral, todos ellos útiles para mantener niveles de energía estables y favorecer la recuperación física.

Cómo integrarlos en una dieta equilibrada

  • 1/2 del plato: proteína (por ejemplo, huevos)
  • 1/4 del plato: hidratos de carbono complejos (patata, boniato, arroz, quinoa, pasta integral)
  • 1/4 del plato: verduras
  • Añadir aceite de oliva virgen extra como fuente de grasa saludable.

«El objetivo no es centrarse en un único alimento, sino entender cómo integrarlo dentro de un patrón alimentario completo y adaptado a cada etapa hormonal», concluye Ontañón.