Hamburguesas del SupermercadoGetty Images

Alimentación

Las mejores y peores hamburguesas del supermercado, según la OCU

Las burger meat, entre las más sabrosas, pero también las más ricas en aditivos

El creciente interés gastronómico por las hamburguesas durante los últimos años también se ha trasladado a los supermercados, donde la oferta se ha multiplicado tanto a través de marcas propias como de distintos fabricantes.

Entre las opciones disponibles figuran incluso productos elaborados con carnes amparadas por sellos de calidad de origen IGP. Ante esta variedad, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha examinado diez hamburguesas y burger meat de vacuno envasadas, comparando la calidad de la carne, el etiquetado, los sulfitos, la higiene, su perfil nutricional y, además, su sabor mediante una degustación realizada por expertos.

Marcas analizadas

Entre las marcas analizadas, hay marcas de fabricante y marcas de distribución: La Finca, Pujols, Mercadona, Goiko Original, Coren, Círculo de Calidad (Carrefour), Miguel Vergara, Aldi, Valles del Esla y Hamburdehesa. Ocho de los productos analizados son burger meat y dos se presentan como hamburguesas, diferencias que se descubren en el etiquetado y lista de ingredientes.

Las denominadas burger meat, que deben aparecer identificadas de esta forma en el etiquetado, presentan diferencias respecto a una hamburguesa convencional. En concreto, incorporan como mínimo un 4 % de cereales, hortalizas, legumbres u otros ingredientes de origen vegetal. Su función es favorecer la retención del agua añadida y facilitar que la mezcla mantenga su consistencia.

Además, la normativa permite en estos preparados la utilización de sulfitos, empleados para retrasar el deterioro provocado por los microorganismos y contribuir a conservar el color rojo de la carne. Este tipo de producto es el que aparece con más frecuencia en los lineales de los supermercados, aunque esa mayor presencia no significa necesariamente que se trate de la alternativa más económica. Los precios detectados oscilan entre los 10,93 y los 30,10 euros por kilogramo.

Las burger meat sobresalen también por concentrar una mayor cantidad de aditivos. Algunas de las muestras analizadas pueden contener hasta cinco distintos. No obstante, el estudio de la OCU refleja que también se encuentran entre las opciones mejor valoradas por su sabor. Esta circunstancia se da especialmente en algunos de los productos más caros, cuyo precio alcanza o supera los 25 euros por kilogramo, una cantidad similar a la que puede costar una pieza de entrecot.

La principal excepción dentro de esta relación entre precio y valoración en la degustación se encuentra en la burger meat analizada de Mercadona. Su coste se sitúa en torno a los 11 euros por kilogramo y, pese a encontrarse entre las opciones más económicas del análisis, obtiene igualmente una buena valoración en la prueba de sabor.

Junto a estos preparados, la OCU ha estudiado dos hamburguesas comercializadas en supermercados: Rubia gallega de Coren y Añojo Círculo de calidad de Carrefour. Ambas están elaboradas íntegramente con carne de vacuno, sin incorporar otros ingredientes a la mezcla. Según el análisis, constituyen la alternativa más saludable entre las examinadas porque ninguna contiene sulfitos y, en el caso de la primera, tampoco se emplean aditivos.

Estas dos hamburguesas comparten además un precio igual o inferior a los 20 euros por kilogramo. Sin embargo, pese a sus características de composición, ninguna de las dos sobresale especialmente cuando se valora el apartado de la degustación.

Calidad de la carne utilizada

El examen realizado también ha encontrado diferencias entre las distintas marcas en la calidad de la carne utilizada. Aun así, el resultado general es positivo. Las muestras presentan poca cantidad de tejido conjuntivo procedente de tendones o cartílagos, un indicador que permite apreciar la calidad de la materia prima empleada.

En el apartado nutricional, la cantidad de proteína es, en términos generales, elevada y alcanza una media del 15 %. Sin embargo, estos productos contienen igualmente cantidades importantes de grasa y de sal. Por este motivo, la OCU aconseja optar preferentemente por piezas que no sean demasiado grandes.

El tamaño de la pieza importa

  • La hamburguesa de Círculo de Calidad (Carrefour), de 90 g, aporta 146 kcal.
  • La de Miguel Vergara, de 220 g, llega a 493 kcal y contiene 3,3 g de sal (la OMS fija en 5 g al día el máximo recomendable para un adulto) y 40 g de grasa, de los cuales 18,6 g son saturados.

Si a la hamburguesa de Miguel Vergara se suman pan, queso cheddar, verduras, mayonesa y patatas fritas, el conjunto puede llegar a las 1.100 kcal.

¿Cuáles están más ricas?

Una hamburguesa puede tener buen aspecto en el envase y no dar la talla cuando se cocina. Y eso es precisamente lo que encontramos en la degustación realizada por expertos.

La Finca y Pujols fueron las que mejor conservaron las características propias de una hamburguesa de vacuno, por su estructura, textura, jugosidad y aroma. En otros productos aparecieron carnes excesivamente trituradas o compactadas, texturas gomosas o pastosas, pérdidas abundantes de agua y grasa y sabores más próximos a los de un embutido o un preparado cárnico que a los de la carne fresca.

La comparación confirma que un precio elevado, una raza determinada o un envase atractivo no garantizan por sí solos una hamburguesa de mayor calidad.

El estudio constata, por otra parte, un nivel adecuado de etiquetado. La información que figura en los envases permite conocer tanto el porcentaje de carne presente en cada producto como los ingredientes que se han añadido durante su elaboración.

Los resultados en materia de higiene son igualmente aceptables en las diez muestras examinadas. En ninguna de ellas se detectó presencia de Salmonella, E. Coli ni Listeria monocytogenes. Pese a ello, el análisis encontró otros microorganismos cuando los productos se aproximaban al final de su vida útil.

Por esta razón, la OCU insiste en la importancia de mantener siempre estos preparados refrigerados, respetar la fecha de caducidad indicada en el envase y consumirlos lo antes posible una vez que este se haya abierto. Asimismo, recomienda cocinar completamente la carne y evitar que la zona central de la hamburguesa quede cruda.