Alimentos de otoño
Los tres alimentos de otoño que recomienda un experto para cuidar el intestino
Higos, granadas, manzanas, peras, calabazas, boniatos, castañas y setas son algunos de los alimentos que ofrece el otoño y que pueden ayudar a enriquecer la dieta. Aprovechar los productos de temporada permite incorporar variedad al menú y mantener una alimentación equilibrada. Así lo recomienda la Asociación Nacional de Profesionales y Autónomos de las Terapias Naturales (Cofenat), que destaca la importancia de cuidar la alimentación durante esta época del año.
«El otoño es uno de los mejores momentos del año en cuanto a alimentos de temporada», explica José Ramón Llorente, naturópata y presidente de Cofenat en Valencia.
El experto señala que durante estos meses se encuentran frutas, verduras y hortalizas con un interesante aporte nutricional, además de distintas variedades de pescado. Entre las frutas y hortalizas, destaca los higos, las granadas, las manzanas, las peras y las calabazas, que aportan vitaminas, minerales, fibra, polifenoles y carotenos.
A esta lista se suman el boniato, las castañas, las setas y las coles, alimentos que permiten incorporar fibra, azúcares de absorción lenta y prebióticos a la dieta.
El pescado también tiene su lugar en el menú otoñal. Llorente recomienda incluir sardinas, bonito, salmonetes, jureles y bacalao, por su contenido en vitaminas liposolubles, minerales y ácidos grasos esenciales omega-3. «Todas estas opciones nos aportan energía, capacidad regenerativa para el intestino, y protección inmunitaria», sostiene.
Más allá de elegir alimentos concretos, el naturópata insiste en la importancia de mantener una dieta variada y equilibrada. A su juicio, ampliar la variedad de productos que consumimos permite construir una alimentación más completa. «La estructura debe mantener las grasas saludables, la proteína de alto valor biológico y los carbohidratos de absorción lenta, adaptando los alimentos a la temporada que comienza», subraya.
Errores frecuentes cuando llega el frío
Con el descenso de las temperaturas también pueden aparecer algunos hábitos poco recomendables. Llorente señala dos errores habituales: beber menos agua y añadir demasiada grasa a las sopas y cremas.
Cuando hace menos calor, es frecuente olvidarse de la hidratación. Por eso, conviene mantener el hábito de beber agua también durante los meses fríos.
En cuanto a las sopas y cremas, el experto aconseja moderar el uso de ingredientes como el queso, la nata o la mantequilla. Como alternativa para dar consistencia a estas preparaciones, propone recurrir a la patata o al boniato.