Alrededor del 70 % de los trabajadores experimentan este síndrome
El síndrome del domingo: qué es y claves para evitarlo
Descubre el origen de este síntoma y los trucos para gestionarlo
Los domingos marcan el final del fin de semana; para algunas personas se considera un día igual que el sábado, destinado a descansar de la semana y dedicarlo a lo que uno desee; pero, en cambio, para otras es un día donde emociones como el miedo y la ansiedad se apoderan de uno.
Esto es el llamado «Síndrome del domingo» o «Sunday scaries». Según los expertos, se trata de una melancolía o tristeza que se experimenta a medida que el domingo va avanzando y llegando a su fin. Esto puede ocurrir cuando una persona no está cómoda con sus tareas en el ámbito laboral o hay algún tema que le genera estrés.
Este malestar suele incrementar en invierno debido a las escasas horas de luz y temperaturas bajas teniendo como consecuencia una disminución de las actividades sociales.
A veces puede ir acompañado de síntomas físicos como dolores de cabeza o estómago, sensación de opresión en el pecho, apatía...
Es importante diferenciarlo de un trastorno depresivo; el síndrome de los domingos es algo puntual y leve; no interfiere de forma grave en la vida diaria y no se mantiene de forma continua en el tiempo.
Trucos para evitar el síndrome
- Realizar ejercicio físico, estiramientos o pilates, estimulando así las hormonas de la felicidad
- Introducir pequeños cambios positivos en la rutina semanal
- Establecer límites desconectando de las comunicaciones laborales durante el fin de semana
- Priorizar el sueño, movimiento y la alimentación saludable
- Crear una rutina de domingo por la noche ya que nuestros cuerpos y mentes aman la coherencia y las rutinas
- Cambiar la forma de pensar sobre el fin de semana: un estudio estadounidense descubrió que si se considera el fin de semana como unas minivacaciones, se tiende a realizar más actividades estimulantes y como resultado se regresa el lunes con más energía y satisfechos.
- Buscar ayuda de un profesional