Gente de negocios caminando por la calleGetty Images

Salud

La psicología sugiere que caminar mirando al suelo es característico de este tipo de personas

Este gesto tan común en muchos ciudadanos puede esconder pensamientos muy profundos

Cuando caminamos solos por la calle, lo más habitual es estar inmersos en nuestros pensamientos o escuchando música. No obstante, la comunicación no verbal está siempre presente en cada uno de nosotros y, a veces, sin darnos cuenta, nuestra postura dice mucho más de lo que podríamos llegar a imaginar.

En este sentido, expertos en psicología apuntan a que las personas que caminan por la calle mirando al suelo tienen una serie de características en común. Esta conducta se suele asociar directamente con lo que sentimos en ese preciso momento, pero los especialistas apuntan a que es algo más profundo.

Según la psicología, mirar hacia el suelo cuando vamos caminando puede ser sinónimo de inseguridad, timidez o también de baja autoestima. Esto es debido a que evitar el contacto visual se interpreta como un gesto para protegerse a uno mismo de las opiniones de los demás.

Otra de las características comunes gira en torno a sentir malestar, tristeza o, incluso, depresión. Clavar los ojos en el suelo es un rasgo común de aquellos que atraviesan malos momentos o que viven preocupados, según la psicología. En este sentido, se podría tratar de un síntoma de estar pasando una mala etapa, que puede llegar a prolongarse.

Por estos motivos, muchos caminan también encorvados, como símbolo de 'protección' hacia lo que hay en el exterior. Todo esto puede llegar a un punto en el que una persona que lleve demasiado tiempo con pensamientos negativos ya no sea consciente de su propia postura.

La importancia del contexto

A pesar de todo, también es común que una persona que camina mirando hacia el suelo se encuentre simplemente inmersa en sus pensamientos, sin necesidad de estar atravesando un mal momento. Por otro lado, cuando el pavimento es irregular, lo más aconsejable es precisamente prestar atención a donde pisamos.

Por todo esto, es imprescindible tener presente el contexto personal de cada uno antes de sacar un diagnóstico que englobe definitivamente a todos los viandantes. De todas formas, es recomendable tener presente que, si una persona camina habitualmente mirando al suelo, es posible que también viva en aislamiento o incluso con un bajo estado de ánimo. En este caso, lo más aconsejable sería buscar apoyo profesional.