La psicóloga Sonia Barber explica las tres ideas equivocadas sobre la autoestimaGetty Images/RR.SS

Salud mental

Los tres mitos sobre la autoestima que no te permiten avanzar

La psicóloga Sonia Barber explica las tres ideas equivocadas sobre la autoestima

La psicóloga Sonia Barber explica tres ideas equivocadas sobre la autoestima que pueden dificultar la relación con uno mismo y con los demás. Desde asociarla a los logros hasta pensar que una persona con buena autoestima nunca duda, estos son los principales mitos que conviene desmontar.

1. Confundir la autoestima con los logros

Uno de los errores más habituales es hacer depender la autoestima de los éxitos personales. «Si tu autoestima viene de tus logros es una autoestima frágil», explica Barber.

Cuando la valoración personal se apoya únicamente en conseguir objetivos, cualquier crítica o situación que no salga como se esperaba puede hacer que esa percepción positiva de uno mismo se tambalee.

2. Pensar que quien tiene autoestima nunca duda

Otro mito es creer que las personas con una autoestima sólida no sienten miedo, inseguridad o dudas y que todo les sale bien. «Esto es algo totalmente falso, puedes tener muchísima autoestima quererte por encima de todo y aún así sentir miedos e inseguridades», señala la psicóloga.

Tener una buena autoestima, por tanto, no significa sentirse seguro en todo momento ni estar libre de dificultades, sino mantener una valoración positiva de uno mismo incluso cuando aparecen esas emociones.

3. Creer que se soluciona con frases positivas

El tercer mito consiste en pensar que basta con repetirse frases motivadoras para mejorar la autoestima. Barber recuerda que «La autoestima no es más que en la evaluación que haces de tu propia valor».

Por eso, considera que no sirve de mucho repetirse afirmaciones que realmente no se creen: «No puedes engañarte a ti misma diciéndote cosas que no te crees».

Cómo construir una autoestima estable

Para Barber, la autoestima se construye y se mantiene en el tiempo a partir de expectativas realistas y de una actitud más compasiva hacia uno mismo. «La única manera de llegar a conseguir autoestima y mantenerla en el tiempo es ajustando unas expectativas realistas y mostrándote tan compasivo contigo mismo como lo haces con los demás y por supuesto lo que siempre insisto trabajando en conseguir objetivos. De manera que cuando te evalúes a ti misma veas a una persona que se esfuerza, que consigue lo que quiere y progresa una dirección que tú misma te has marcado.»

El objetivo no sería alcanzar una seguridad permanente ni evitar las dudas, sino poder reconocer el propio esfuerzo, valorar los progresos y mantener una percepción de uno mismo que no dependa exclusivamente de los resultados.