Una pareja viendo una película de miedoGetty Images/iStockphoto

Halloween

¿Por qué nos gusta pasar miedo? Una psicóloga afirma que puede ser positivo

La explicación científica de por qué disfrutamos con las casas encantadas y las historias de terror

¿Por qué triunfan los podcasts de crímenes reales, las películas de terror y las casas encantadas? Aunque el miedo suele ser una emoción que intentamos evitar, muchas personas buscan experimentarlo por diversión. Jennifer Bahrman, psicóloga y profesora de la Facultad de Medicina McGovern de UTHealth, explica en un artículo publicado por UTHealth Houston qué ocurre en nuestro cuerpo y nuestra mente cuando sentimos miedo en un entorno seguro.

«El miedo es una respuesta completamente natural y una de nuestras emociones fundamentales. Cuando sentimos miedo, nuestra atención y sentidos se centran en el presente, ya que el miedo desencadena nuestra respuesta de lucha o huida. Esta respuesta provoca un aumento automático de dopamina, adrenalina y endorfinas; en otras palabras, las hormonas del bienestar».

El miedo recreativo

Ver una película de miedo, escuchar un podcast sobre crímenes reales o entrar en una casa encantada son formas de lo que se conoce como miedo recreativo: la búsqueda voluntaria de experiencias aterradoras por el placer que pueden producir.

«El miedo recreativo nos brinda una forma segura de experimentar y aprender sobre el miedo: cómo se siente, cuánto podemos tolerar y con qué eficacia podemos afrontarlo. En ese sentido, puede ayudar a desarrollar la resiliencia emocional».

El miedo recreativo puede ayudar a desarrollar la resiliencia emocionalJennifer BahrmanPsicóloga y profesora de la Facultad de Medicina McGovern de UTHealth

Una de las razones por las que estas experiencias resultan atractivas es que nos permiten salir de la rutina y centrar toda nuestra atención en lo que está ocurriendo.

«Nuestra vida cotidiana suele ser muy monótona y no siempre nos sentimos plenamente presentes. Sin embargo, el miedo, incluso cuando se experimenta en un entorno completamente seguro, puede transportarnos inmediatamente al aquí y ahora. Cuando se activa nuestra respuesta de lucha o huida, pero no existe una amenaza real, finalmente experimentamos una intensa sensación de alivio. También podemos llegar a asociar ese estado de excitación con la emoción y el placer», afirma la psicóloga.

Puede aumentar la confianza

Pasar miedo en un entorno controlado también puede ayudarnos a sentirnos más capaces de afrontar situaciones difíciles. Según Bahrman, superar una experiencia aterradora puede reforzar la confianza en nuestras propias habilidades.

«Nos enfrentamos a algo que nos asustaba, superamos la situación y salimos adelante. Esto puede reforzar la creencia de que somos capaces de afrontar situaciones difíciles».

El miedo también puede convertirse en una experiencia compartida que fortalezca los vínculos con otras personas. Ir a una casa encantada con amigos, ver una película de terror en pareja o escuchar una historia aterradora juntos son formas de vivir emociones intensas en compañía.

Compartir una experiencia intensa puede crear una sensación de conexión y logro compartidoJennifer Bahrman

«Compartir una experiencia intensa puede crear una sensación de conexión y logro compartido. Algunas investigaciones incluso sugieren que una mayor excitación fisiológica puede aumentar la atracción hacia los demás, en parte porque podemos atribuir erróneamente la emoción que produce la situación aterradora a la persona con la que la estamos viviendo».

¿Es bueno el miedo por diversión?

No todo el mundo disfruta con las mismas experiencias ni tiene por qué buscar situaciones aterradoras. La psicóloga considera que sentir miedo en un entorno seguro y controlado puede ser valioso, aunque no sea algo necesario para todo el mundo.

«En la vida cotidiana, las personas generalmente intentan evitar la ansiedad y el miedo. El miedo recreativo nos brinda la oportunidad de experimentar estas emociones de forma lúdica y controlada, y practicar cómo manejarlas sin estar en peligro real».

Esta posibilidad de familiarizarse con emociones difíciles también se ha planteado en el caso de los niños. Algunas teorías sugieren que participar en juegos emocionantes o que provocan cierto miedo, como el escondite, el cucú o determinadas actividades de aventura, puede ayudarles a desarrollar la regulación emocional e incluso asociarse con un menor riesgo de ansiedad en el futuro.

El miedo recreativo brinda la oportunidad de experimentar estas emociones de forma lúdica y controlada, y practicar cómo manejarlas sin estar en peligro real

La idea es que estos juegos les permiten enfrentarse a la incertidumbre en un contexto lúdico y practicar cómo gestionar las emociones que les provoca.

¿Podemos acostumbrarnos?

La exposición repetida a situaciones aterradoras puede hacer que reaccionemos con menos intensidad ante determinados estímulos. Sin embargo, eso no significa que cuanto más miedo experimentemos, mejor.

Bahrman advierte de que la exposición excesiva o inadecuada a contenidos aterradores puede aumentar la ansiedad y el estrés fisiológico. Además, ver repetidamente ciertos contenidos perturbadores puede reducir nuestra sensibilidad ante ellos o hacer que normalicemos situaciones que, en otras circunstancias, nos preocuparían.

Entonces, ¿podemos excedernos con las casas encantadas o las películas de terror? La respuesta es que sí, potencialmente. La clave está en encontrar un equilibrio y prestar atención a cómo nos hacen sentir estas experiencias.

«El miedo recreativo puede ser divertido e incluso ofrecer oportunidades para practicar el manejo de emociones difíciles, pero debe seguir siendo algo placentero, voluntario y con una intensidad manejable», concluye la experta.