La ameba comecerebros, a vista microscópicaPixnio

Medicina

¿Existe la 'ameba comecerebros'? ¿Debemos preocuparnos por ella este verano?

Hace unos días se conocía la noticia de la trágica muerte de un niño de 11 años en Eslovaquia tras ser infectado por la «ameba comecerebros» en una piscina pública

Hace tan solo unos días saltaba la noticia: un niño de 11 años fallecía en Eslovaquia tras infectarse con una Naegleria fowleri, también conocida como «ameba come cerebros», en una piscina pública. El menor, residente en la región de Záhorie, había sido hospitalizado en el Instituto Nacional de Enfermedades Infantiles de Bratislava, donde falleció poco después, según informó la cadena de televisión TV Markíza y el medio Aktuality.sk.

Las investigaciones apuntan a que el contagio se habría producido en una piscina termal de Vadaš, en la localidad de Štúrovo, al sur del país. Por este motivo, la Autoridad de Salud Pública ha ordenado el cierre de todas las piscinas de la zona mientras se completaban los análisis e inspecciones.

¿Podría ocurrir en España?

El terrible suceso ha hecho saltar las alarmas en toda Europa. Sin bien son pocos los casos que se reportan, el miedo a esta peligrosa ameba se reaviva cada vez que sale a la luz una noticia de esta naturaleza.

En medio de la preocupación generada, el médico anestesista David Callejo ha compartido información crucial en un reciente vídeo de Instagram que ayuda a esclarecer la situación y a calmar los temores.

La Naegleria fowleri es una ameba de vida libre que se encuentra principalmente en aguas dulces y templadas, como lagos, estanques y aguas termales. La noticia de su aparición ha llevado a la inquietud pública, pero es fundamental entender que el contagio, aunque grave, es extremadamente raro. Según Callejo, el contacto se produce a través de la nariz, típicamente durante actividades acuáticas en aguas contaminadas. A diferencia de lo que se podría pensar, la ingestión de agua, ya sea por beberla o por contacto con la piel, no es la vía de contagio.

Cómo ocurre el contagio

Cuando una persona se sumerge en aguas infectadas y provoca la entrada de la ameba por la nariz, esta puede iniciar un viaje crítico hacia el cerebro, donde causa la infección. Los síntomas iniciales son similares a la meningitis, presentándose fiebre, dolor de cabeza, náuseas y vómitos. Sin embargo, en un lapso de aproximadamente cinco días, la enfermedad puede progresar rápidamente, llevando al paciente al coma y, en muchos casos, a la muerte.

A pesar de esta gravedad, David Callejo nos recuerda que los casos son raros a nivel mundial, con apenas unos pocos reportes al año. La mayoría de las personas que disfrutan de actividades acuáticas, ya sea en piscinas adecuadamente cloradas o en aguas saladas, no corren el riesgo, ya que las condiciones no son propicias para la aparición de esta ameba.

Prevención y recomendaciones

Para disfrutar del verano con tranquilidad, el médico ofrece recomendaciones prácticas. Lo más importante es evitar el contacto con aguas dulces que se vean estancadas o en mal estado. Evitar sumergir la cabeza en estos lugares es esencial, y siempre que se utilicen piscinas, asegurarse de que estén correctamente tratadas con cloro.

Adicionalmente, es imposible que la ameba prospere en ambientes de agua salada, lo que proporciona una mayor seguridad para aquellos que eligen disfrutar de la playa. La voz del experto enfatiza que la prevención es clave, pero también que estos incidentes son realmente inusuales.