Botella de plástico

Salud

Beber agua de botellas expuestas al sol: «Los compuestos tóxicos pueden acumularse en tu cuerpo»

Con el calor, es importante proteger del sol aquellos recipientes que contienen comida y bebida

Beber agua es esencial para la salud, pero muchos ignoran que el modo en que almacenamos esa agua puede tener implicaciones más severas de lo que parece. Julio Maset, médico de Cinfa, expone en un reciente vídeo de TikTok las preocupaciones que surgen al dejar botellas de agua de plástico al sol y su efecto en nuestra salud.

El peligro del plástico y la exposición al sol

Durante el verano, una escena común se repite: dejamos una botella de plástico sobre la toalla en la playa o en el interior del coche, expuesta directamente a los rayos del sol. Aunque puede parecer inofensivo, las altas temperaturas degradan el material plástico, provocando la liberación de compuestos orgánicos volátiles. Estos compuestos son químicos que pueden ser tóxicos y, aunque un sorbo ocasional no cause daño inmediato, el consumo habitual podría acumularlos en el organismo, aumentando los riesgos para la salud a largo plazo.

Proliferación de bacterias: un riesgo añadido

La exposición al calor no solo afecta el plástico, sino que también favorece la proliferación de bacterias dentro de la botella, especialmente si se ha utilizado varias veces o si se ha bebido directamente de ella. Las altas temperaturas crean el entorno ideal para que las bacterias se multipliquen, haciendo que el agua no solo sea un caldo de cultivo de toxinas, sino que también sea potencialmente peligrosa para el consumo.

Ante este escenario, Maset sugiere algunas alternativas prácticas. En primer lugar, es recomendable guardar las botellas siempre a la sombra para mitigar el efecto del calor. Además, se recomienda evitar la reutilización de botellas de plástico de un solo uso. Optar por recipientes de acero inoxidable o de vidrio puede ser una buena decisión, ya que estos materiales no presentan los mismos riesgos asociados a la exposición solar y no liberan compuestos dañinos al agua.

Esta conversación sobre los peligros del agua de plástico resuena en el contexto de consumo actual, donde muchas personas confunden estilo personal con adquirir productos de moda. La tendencia de buscar elementos como matcha latte, termos Stanley o seguir rutinas de estilo de vida cada vez más estrictas lleva a un consumo basado más en lo externo que en lo verdaderamente saludable. Lo esencial no es acumular objetos que están de moda, sino hacer elecciones que beneficien nuestra salud y bienestar.