Imagen de una botella de 'Cassalla Cerveró'.
El brebaje secreto valenciano que cada vez bebe la gente más joven
Destilería Cerveró duplica la facturación en los últimos dos lustros y alcanza el medio millón de unidades embotelladas ante el incremento de consumo
Si una persona quiere disfrutar de la forma más genuina del típico almuerzo valenciano deberá empezar con lo que se conoce como una 'arrancaora', que no es ni más ni menos que un chupito de 'cassalla' (cazalla) antes de hincarle el primer bocado al pan. El brebaje valenciano recorre el cuerpo aportando un toque fresco «y con más ánimo», haciendo que a partir de ese momento todo se deguste de una forma diferente. La 'cassalla' está de moda en Valencia, pero ya no solo para almorzar. La bebida que hasta hace unos lustros era «de gente más mayor» ahora es indispensable en cualquier fiesta y entre la gente más joven ha ganado adeptos.
«El éxito actual de la 'cassalla' se debe al haber sabido saltar de la tradicional 'Palometa' (cazalla con agua muy fría) en vaso de balón a los chupitos». Así lo indica Asiel Pedrós, responsable de Comercial y Marketing de Destilería Cerveró.
«La cazalla tiene ahora un consumo cultural. Se ha asociado a estar de fiesta, a almorzar, a estar entre amigos», comenta Pedrós en nombre de una empresa valenciana que en los últimos 10 años ha visto duplicar la facturación y alcanzar una volumen de negocio de medio millón de botellas. «Hasta no hace mucho era la bebida de la gente del campo, la que los agricultores tomaban antes de empezar a trabajar la tierra para afrontar la jornada laboral refrescados y con más ánimo», indica el responsable.
El fenómeno de la cazalla es autóctono de la Comunidad Valenciana. Su consumo más fuerte se da en la provincia de Valencia, aunque en Castellón y Alicante también se encuentran partes del negocio. «Nos llegan pedidos de gente de Madrid que lo ha probado al venir aquí de vacaciones y quieren introducirlo en su día a día o en sus fiestas de allí, aunque por aquellos lugares tengan otros productos anisados», explica Pedrós a El Debate.
Imagen de una botella e 'Cassalla Cerveró' en un almuerzo.
Tradición y modernidad
La empresa de Cullera lleva desde 1935 aportando ese toque diferente a un anís seco realizado «con una combinación de hierbas naturales que sólo conoce la familia Cerveró». Es decir, que el brebaje de moda en Valencia tiene un toque enigmático y secreto que le confiere un aspecto diferente. «Cazallas hay muchas, pero no todas se destilan como lo hacemos nosotros con leña de naranjo».
Pero la empresa ha sabido mantener una combinación perfecta entre el aura familiar y la moda apabullante que lleva a los jóvenes a pedir «unas cassallas» en cualquier chiringuito valenciano. Disponen de crema de cazalla para un paladar más reposado, así como la nueva Pólvora Cerveró, una nueva bebida de cazalla de «color fucsia gamberro e ideal para chupitos de entre los jóvenes» o la colaboración con Baronía de Turís para comercializar una de las combinación más famosas de la cazalla: el 'barrexat' que se hace con mistela y cazalla.
El público valenciano ha rejuvenecido una bebida fuerte de sabor que con sólo un trago ya es capaz de ganarse la aprobación de la mesa. En Valencia la 'cassalla' es un elemento de unión para compartir momentos entre amigos. Un brindis, un trago y la fiesta ha comenzado ya.