Detalle de Mujer escribiendo de Picasso
¿Por qué a la «y» se le llama «i griega» y por qué la RAE recomienda usar otro nombre?
La ípsilon griega de la que viene se incorporó al alfabeto latino para representar el sonido que no existía en este: el equivalente a la «ü» francesa, que suena a una mezcla de «i» y de «u»
Según el DRAE, la «y» viene del griego («Del gr. ὗ ψιλόν hŷ psilón; literalmente 'y simple'») y la define como la «Vigésima letra del alfabeto griego (Υ, υ), que corresponde a la y del latino».
La ípsilon se incorporó al alfabeto latino para representar el sonido que no existía en este: el equivalente a la «ü» francesa, que suena a una mezcla de «i» y de «u». Puede decirse que el sonido no cuajó entre los latinos y ni siquiera entre los griegos.
Por esta razón acabó perdiéndose en ambas lenguas y la «y» acabó pronunciándose como «i». Para diferenciarlas a la primera se la llamó «y griega» y a la segunda «i latina». Fue un pequeño lío que propició que la «y» fuera utilizada como «i» indistintamente en castellano antiguo.
Hasta que la RAE decidió que la única vocal era la «i». En la actualidad la Ortografía admite el nombre de «i griega», pero recomienda por sencillez otro: «ye». Así la «i griega» tradicional, que casi todo el mundo usa y que nunca fue normativa sino del habla popular, es mejor como «ye» para la Academia.
Una denominación que se creó en el XIX siguiendo el patrón de otras letras consonantes cuyo nombre sale de añadirle la «e» a la letra en cuestión, como la «b» («be») o «c» («ce»). Así de «y» sale «ye» y se elimina la dependencia de la «i», que es lo que la RAE trata de conseguir sin demasiado éxito después de un par de siglos.