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El presidente y candidato del PP, Jorge Azcón, celebrando la victoria

El presidente y candidato del PP, Jorge Azcón, celebrando la victoriaEFE

Un triunfo incontestable

Vox impulsa otra victoria apabullante de la derecha ante el siniestro total de la portavoz de Sánchez

Jorge Azcón es el ganador oficial de las elecciones en Aragón y Santiago Abascal, el ganador moral, al duplicar su número de escaños. Pilar Alegría se despeña a 18 y Chunta Aragonesista da la sorpresa

La ola de derechas que recorre la geografía española engulló este domingo a la hasta hace mes y medio portavoz del Gobierno de Pedro Sánchez, Pilar Alegría, que durante 13 meses -y hasta el pasado 16 de diciembre- puso cara y voz desde la sala de prensa de la Moncloa, semanalmente, al rosario de concesiones del presidente al independentismo catalán.

El Kia de la candidata socialista acabó el domingo en siniestro total: igualó el peor resultado de la historia del socialismo aragonés, al pasar de 23 a 18 escaños; a su izquierda, Chunta Aragonesista le comió tres escaños -subió de tres a seis-; y, además, quedó por detrás de Vox en Teruel, donde los de Santiago Abascal sacaron al PSOE seis puntos de ventaja.

Alegría fue la gran perdedora de una noche electoral en Aragón en la que el ganador oficial fue Jorge Azcón y el ganador moral, Vox. El presidente en funciones y candidato a la reelección se dejó en la gatera de estos comicios adelantados dos escaños respecto a 2023, de 28 a 26, con algo más del 34 % de los votos a su favor. No cumplió con sus expectativas de, al menos, mantenerse en 28 o ganar uno.

No obstante, a cambio aumentó su distancia respecto al PSOE, de los seis puntos de la pasada legislatura a diez a partir de ahora, y ocho diputados de margen. «Hasta el 23 de julio (hasta las últimas elecciones generales) esto iba de partidos y quien ganaba gobernaba, pero ahora que ya no es así lo importante es debilitar al bloque contrario y estamos consiguiéndolo», se justificaron en Génova 13.

Por su parte, el partido de Santiago Abascal pulverizó sus mejores previsiones y duplicó su número de escaños, pasando de siete a 14. Recibió el apoyo de casi el 18 % de los votantes. Lo que, a su vez, impulsó al bloque de la derecha a un resultado histórico en una tierra especialmente perjudicada por los agravios autonómicos del Ejecutivo. Además, la segunda victoria en mes y medio, tras la de Extremadura.

El PP y Vox suman 40 diputados, frente a los 25 del PSOE, Chunta Aragonesista y Sumar-IU. Y más de 52 puntos de voto frente a los 37 de la izquierda. La distancia entre los bloques, 15 puntos, no es tan grande como lo fue en Extremadura, donde la derecha aventajó a la izquierda en 24 puntos, un abismo. La clave entonces fue la desmovilización del electorado de izquierdas. En esta ocasión no ha sido tanta, como lo demuestra el ascenso de Chunta Aragonesista, con casi 10 puntos de porcentaje de voto para un candidato que, hasta el miércoles, fue diputado del grupo parlamentario de Sumar en el Congreso. Y, por tanto, sostén de Sánchez.

Lo previsible es que, con estos números, Azcón deba negociar un Ejecutivo de coalición con Vox en peores condiciones de partida de lo que le habría gustado. Siempre y cuando Vox quiera entrar en el Gobierno, que de él dependerá. Azcón ya gobernó con Alejandro Nolasco como vicepresidente hasta que Abascal ordenó a los suyos salir de todos los gobiernos que compartían con el PP, en julio de 2024. En cualquier caso, hasta después de las elecciones en Castilla y León del 15 de marzo no se esperan avances significativos.

El primero en comparecer tras conocerse los resultados fue el candidato de Chunta Aragonesista, Jorge Pueyo, que hurgó en la herida de Pilar Alegría. «Somos el único partido que ha resistido el auge de la extrema derecha y nos convertimos en la referencia de la izquierda», proclamó, entusiasmado.

Poco después dio la cara la candidata del PSOE, en un ambiente de funeral en la sede del PSOE de Aragón. Alegría reconoció que 18 escaños no son «un buen resultado», pero se reivindicó como la líder de la oposición, en respuesta a CHA. «Desde mañana mismo vamos a liderar la oposición. Una oposición vigilante, seria y responsable», prometió. Con sus primeras palabras dejó claro que no piensa renunciar, como adelantó El Debate. No en vano, su dimisión sería lo más parecido a que Pedro Sánchez reconociera una vez, alguna vez, una derrota. Algo que no hizo ni siquiera en las generales de 2023.

«¿Alguien tiene alguna duda de que el vencedor de hoy es Alejandro Nolasco?», preguntó a los suyos el portavoz nacional de Vox, José Antonio Fúster, antes de dar la palabra al aludido. Éste felicitó al PP «porque ha ganado», pero a renglón seguido añadido: «Sí al sentido común y no a la estafa del bipartidismo». «No os vamos a defraudar», aseguró el candidato de Vox.

El último que apareció ante las cámaras fue Azcón, tratando de quitar hierro a los dos escaños perdidos y, más aún, al ascenso de Vox. «El PP de Aragón ha ganado las elecciones. Solo hay un partido que puede decir esta noche que ha ganado las elecciones. Solo el PP puede formar gobierno para los próximos cuatro años», se felicitó. Como también de haber arrastrado al PSOE al «peor resultado en su historia».

El último mensaje del ganador fue para Pedro Sánchez: «Hoy desde Aragón decimos alto y claro: 'Tic tac, tic, tac'. El sanchismo se acaba», afirmó. Porque de eso iban estas elecciones adelantadas: de acelerar la descomposición del sanchismo. La estrategia de Sánchez de colocar a sus ministros como candidatos regionales se intuía un error. Desde este domingo ya es un hecho.

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