Científicos descubren el «estreñimiento bacteriano», una nueva enfermedad causada por bacterias que resecan el intestino
Dan con la clave del estreñimiento bacteriano, la enfermedad que reseca el intestino
La presencia de dos bacterias en el intestino podría ser un indicador temprano de Parkinson
El estreñimiento es un trastorno digestivo común que se caracteriza por la dificultad para evacuar o por realizar menos de tres deposiciones a la semana. Los médicos explican que esto ocurre por un movimiento intestinal lento cuando los intestinos no mueven los alimentos lo suficientemente rápido.
Por lo general, no tiene consecuencias graves para la salud más allá de problemas anales, especialmente hemorroides y fisuras, pero puede afectar de forma importante a la calidad de vida de quienes lo padecen.
Sin embargo, esta explicación médica no funciona para todos. Algunas personas tienen estreñimiento sin causa identificable, conocido como estreñimiento idiopático crónico (EIC).
Ahora, científicos de la Universidad de Nagoya (Japón) han descubierto dos bacterias intestinales que, al trabajar juntas, contribuyen al estreñimiento crónico. Akkermansia muciniphila y Bacteroides thetaiotaomicron destruyen la mucosa intestinal, esencial para mantener el colon lubricado y las heces hidratadas. En un artículo publicado en publicado en Gut Microbes, sus autores explican que su degradación excesiva deja a los pacientes con heces secas e inmóviles, esto explicaría finalmente por qué los tratamientos estándar suelen fracasar en millones de personas con estreñimiento crónico.
Parkinson
Los pacientes con enfermedad de Parkinson también enfrentan estreñimiento severo, resistente al tratamiento, aunque se clasifica clínicamente por separado del EIC. Muchos luchan con estreñimiento severo durante 20 o 30 años antes de desarrollar temblores y problemas de movimiento, pero los investigadores no sabían por qué hasta ahora.
Si bien el estreñimiento en la enfermedad de Parkinson se ha atribuido tradicionalmente a la degradación nerviosa, este estudio muestra que esto pacientes presentan niveles más altos de estas bacterias que degradan su mucosidad. estos hallazgos sugieren que la actividad bacteriana también desempeña un papel crucial en el desarrollo de sus síntomas.
La clave: la pérdida de mucina
En lugar de centrarse en el movimiento nervioso y muscular en el intestino, los investigadores examinaron la capa protectora gelatinosa llamada mucina colónica, una sustancia en el intestino grueso que recubre las paredes intestinales y se encuentra dentro de las heces. La mucina colónica mantiene las heces húmedas, ayuda a que se muevan suavemente a través de nuestro tracto digestivo y protege la pared intestinal de las bacterias.
Encontraron que dos bacterias intestinales trabajan en secuencia para descomponer esta mucina. B. thetaiotaomicron usa enzimas para eliminar grupos sulfato protectores de la mucina, y A. muciniphila luego descompone y consume la mucina expuesta.
Los grupos sulfato unidos a las moléculas de mucina colónica normalmente evitan que las bacterias las degraden. Cuando se destruye demasiada mucina, las heces pierden humedad y se vuelven duras y secas, causando estreñimiento. Debido a que el problema es la pérdida de mucina, no el movimiento intestinal lento, los laxantes estándar y los medicamentos para la motilidad intestinal a menudo son ineficaces.
El profesor de la Universidad de Nagoya y autor principal del estudio Tomonari Hamaguchi explica en un comunicado: «Modificamos genéticamente B. thetaiotaomicron para que ya no pudiera activar la enzima sulfatasa que elimina los grupos sulfato de la mucina» y añade: «Colocamos estas bacterias modificadas en ratones libres de gérmenes junto con Akkermansia muciniphila y, sorprendentemente, los ratones no desarrollaron estreñimiento; la mucina permaneció protegida e intacta».
Los fármacos que bloquean la sulfatasa podrían tratar el estreñimiento bacteriano en humanos
El experimento demostró que bloquear la enzima sulfatasa impide que las bacterias degraden la mucina. Por lo tanto, los fármacos que bloquean la sulfatasa podrían tratar el estreñimiento bacteriano en humanos.
Para millones de pacientes con estreñimiento resistente al tratamiento, incluyendo aquellos con enfermedad de Parkinson, este descubrimiento ofrece esperanza para nuevas terapias que aborden las causas microbianas subyacentes de su afección.