La sudoración excesiva en manos y axilas afecta por igual a hombres y mujeres
En qué consiste la operación que elimina la sudoración excesiva de manos y axilas
La sudoración excesiva en manos y axilas afecta por igual a hombres y mujeres y no se asocia con ningún habito concreto
La hiperhidrosis palmoaxilar primaria es un trastorno caracterizado por una sudoración excesiva que aparece principalmente en las palmas de las manos, en las axilas o en ambas zonas del cuerpo. Aunque no representa un peligro grave para la salud, sus efectos pueden llegar a ser muy limitantes en la vida cotidiana, sobre todo en el ámbito social y profesional de quienes la padecen.
Según explica el doctor Roberto Risco, especialista del nuevo servicio de Cirugía Torácica del Hospital Quirónsalud Clideba de Badajoz, se trata de una afección relativamente frecuente que afecta por igual a hombres y mujeres y cuya aparición no está vinculada a comportamientos específicos. Tal como señala el especialista, «es una patología que afecta por igual a hombres y mujeres, y no se asocia directamente con ningún hábito concreto».
A pesar de que todavía no se han identificado factores de riesgo claros que expliquen su desarrollo, sí se ha observado que existe una cierta tendencia familiar. En muchos casos, las personas diagnosticadas con hiperhidrosis palmoaxilar tienen algún familiar que sufre el mismo problema. Además, determinados factores emocionales pueden influir en la intensidad de los episodios. En este sentido, el doctor Risco aclara que «el estrés y la ansiedad no causan la hiperhidrosis palmoaxilar, pero sí pueden desencadenar los episodios de sudoración».
Las consecuencias de esta sudoración excesiva van más allá de una mera incomodidad. La enfermedad puede interferir de manera notable en actividades cotidianas, tanto académicas como laborales. «Repercute tanto en el ámbito académico, emborronando el papel cuando se estudia o se realizan exámenes, como en el laboral, especialmente en personas que trabajan con teclado, documentos o guantes», subraya el especialista.
En cuanto al perfil de quienes acuden a consulta, el cirujano señala que los pacientes más habituales suelen ser adolescentes. Aunque muchos de ellos experimentan una sudoración elevada desde la infancia, no es hasta la adolescencia cuando comienzan a percibirlo como un problema significativo, coincidiendo con el incremento de su vida social y de las interacciones con otras personas.
Resultados inmediatos
Cuando los tratamientos médicos no ofrecen resultados satisfactorios y la hiperhidrosis alcanza un grado moderado o severo, existe una solución quirúrgica considerada altamente eficaz: la simpatectomía torácica mediante videotoracoscopia. Se trata de un procedimiento mínimamente invasivo que presenta una tasa de éxito muy elevada y cuyos efectos suelen percibirse de forma inmediata. Tal como describe el doctor Risco, «muchos pacientes, al despertarse de la anestesia, se tocan las manos secas y se emocionan».
El objetivo de la intervención es interrumpir la cadena nerviosa simpática que activa la sudoración excesiva. Esta estructura nerviosa se sitúa a ambos lados de la columna vertebral, en la parte posterior del tórax, aproximadamente en la zona donde se unen las costillas con las vértebras.
La operación se realiza bajo anestesia general y mediante una técnica de videotoracoscopia. A través de dos pequeñas incisiones en el tórax, se introduce una cámara junto con el instrumental quirúrgico necesario para cortar o interrumpir la cadena simpática entre la tercera y la cuarta costilla. El procedimiento se lleva a cabo en ambos lados durante la misma intervención y suele completarse en menos de una hora. Tras la cirugía, el paciente acostumbra a recibir el alta hospitalaria al día siguiente.
Los resultados, según explica el especialista, son duraderos y muy satisfactorios para la mayoría de los pacientes. «Los resultados son definitivos y el exceso de sudoración en manos y axilas desaparece de forma inmediata tras la cirugía», afirma el doctor Roberto Risco.
Principal efecto secundario
Como ocurre con cualquier intervención quirúrgica, la simpatectomía puede conllevar algunos efectos secundarios. El más habitual es la llamada sudoración compensatoria. Este fenómeno consiste en la aparición de sudor en otras partes del cuerpo donde anteriormente no se producía.
El doctor Risco explica que «consiste en la aparición de sudor en otras zonas del cuerpo donde antes no existía, aunque generalmente es de menor intensidad que el que motivó la intervención». Su intensidad puede verse influida por distintos factores, entre ellos las emociones, la temperatura ambiental o la actividad física.
Aun así, la mayoría de los pacientes consideran que esta consecuencia es asumible si se compara con la mejoría obtenida. «Es un pequeño precio que la práctica totalidad de los pacientes están dispuestos a pagar para poner remedio para siempre a esta molestia», resume el especialista del Hospital Quirónsalud Clideba.