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Ozempic, Wegovy o Mounjaro  ¿Qué sucede cuando se dejan las inyecciones para adelgazar?

Los investigadores observan que, al cabo de un año, numerosos pacientes logran estabilizar su peso

Las farmacias españolas tienen en sus estantes distintos medicamentos pensados, en un principio, para tratar la diabetes de tipo 2 (DM2) y que ahora son claves en el control del peso en personas con obesidad. Semaglutida y tirzepatida son los principios activos de Ozempic, Wegovy o Mounjaro, fármacos 'milagros' que consiguen un promedio de pérdida de peso del 8,4 %.

Una de las principales dudas y consultas al médico es qué pasa cuando se deja de tomar el medicamento. Para dar respuesta a esta pregunta, investigadores de la Clínica Cleveland realizaron un estudio que incluyó a cerca de 8.000 pacientes. Los resultados sugieren que dejar de tomar semaglutida (Ozempic y Wegovy) y tirzepatida (Mounjaro), no suele provocar una recuperación significativa del peso en la vida real. Según el estudio, muchos pacientes que interrumpen el tratamiento terminan reiniciando la medicación o recurriendo a terapias alternativas contra la obesidad.

Los investigadores observaron que, al cabo de un año, numerosos pacientes lograron estabilizar su peso mediante la combinación de tratamientos alternativos y cambios en el estilo de vida.

Los resultados, publicados en la revista científica Diabetes, Obesity and Metabolism, aportan una perspectiva diferente a la de algunos ensayos clínicos previos. Estos estudios habían señalado que los pacientes que dejaban de tomar semaglutida –comercializada como Ozempic o Wegovy– y tirzepatida –vendida como Mounjaro o Zepbound– recuperaban más de la mitad del peso perdido en un periodo de 12 meses.

Un análisis de casi 8.000 adultos descubrió que el 45 % mantiene su peso después de un año

La investigación fue dirigida por Hamlet Gasoyan, investigador del Centro de Investigación de Atención Basada en el Valor de la Clínica Cleveland, quien destaca que los datos procedentes de la práctica clínica ayudan a comprender mejor cómo evolucionan los pacientes fuera de los ensayos controlados. Según los autores, los resultados sugieren que la continuidad del tratamiento, el cambio a otras terapias y la adopción de hábitos saludables pueden desempeñar un papel clave para mantener la pérdida de peso a largo plazo.

«Nuestros datos del mundo real muestran que muchos pacientes que suspenden la semaglutida o la tirzepatida reinician la medicación o pasan a otro tratamiento para la obesidad, lo que puede explicar por qué recuperan menos peso que los pacientes en ensayos aleatorios», dijo el Dr. Gasoyan.

Muchos pacientes que suspenden la semaglutida o la tirzepatida reinician la medicación o pasan a otro tratamiento para la obesidadDr. Hamlet GasoyanInvestigador de Clínica Cleveland

Este estudio de cohorte retrospectivo incluyó a 7.938 pacientes adultos con obesidad o sobrepeso en Ohio y Florida. Todos los pacientes iniciaron tratamiento con semaglutida o tirzepatida inyectable para la obesidad o la diabetes tipo 2 y suspendieron el tratamiento en un plazo de tres a doce meses. El Dr. Gasoyan y su equipo de investigación analizaron los tratamientos que siguieron los pacientes posteriormente y cómo evolucionó su peso con el tiempo.

Si bien los pacientes del estudio lograron una pérdida de peso significativa, los resultados individuales variaron:

resultados en cifras

  • Los tratados por obesidad perdieron un promedio de 8, 4% de su peso corporal antes de suspender el tratamiento y recuperaron un promedio de 0,5 % un año después.
  • Los tratados para la diabetes tipo 2 perdieron un promedio de 4,4 % de su peso corporal antes de la interrupción y perdieron un 1,3 % adicional de su peso corporal un año después.
  • En el grupo de obesidad, el 55 % ganó peso en el año siguiente a la interrupción, mientras que el 45 % siguió perdiendo peso o se mantuvo igual.
  • En el grupo de la diabetes, el 44 % aumentó de peso, mientras que el 56 % siguió perdiendo peso o se mantuvo igual.

El grupo de investigación documentó previamente dos factores principales que contribuían a que los pacientes suspendieran sus medicamentos: el costo o las limitaciones de la cobertura del seguro y los efectos secundarios, siendo el primero la principal razón. Las personas que tomaban medicamentos para la diabetes eran más propensas a reiniciar la medicación en comparación con quienes los usaban para la obesidad, una diferencia asociada con una cobertura del seguro más estable para las recetas relacionadas con la diabetes.

En general, muchos pacientes de ambos grupos exploraron otras opciones de tratamiento para el control de peso dentro de los 12 meses posteriores a la interrupción de su inyección inicial de GLP-1:

Otros tratamientos

  • El 27% cambió a un medicamento diferente (incluidos medicamentos para la obesidad de generaciones anteriores o cambiar entre semaglutida y tirzepatida)
  • El 20% reinició su medicación original
  • El 14% continuó su tratamiento para la obesidad a través de visitas de modificación del estilo de vida con profesionales de la salud, como dietistas o especialistas en ejercicio.
  • Menos del 1% pasó a someterse a cirugía metabólica y bariátrica.

Los investigadores afirman en un comunicado que los hallazgos subrayan la importancia del apoyo personalizado y continuo para los pacientes que buscan tratamiento para la obesidad, incluso cuando dejan de tomar la medicación.

«Muchos pacientes no abandonan su tratamiento para la obesidad, incluso si necesitan suspender su medicación inicial», afirmó el Dr. Gasoyan. «En nuestro trabajo futuro, examinaremos la eficacia comparativa de las opciones de tratamiento alternativas para la obesidad en pacientes que suspenden semaglutida o tirzepatida, para ayudar a los pacientes y a sus médicos a tomar decisiones informadas».