Morante de la Puebla
Morante de la Puebla: qué es una cirugía de reparación de esfínteres y cómo es la recuperación
El cirujano que ha operado al torero asegura que habrá que esperar unos 10 días para ver cómo se va recuperando la herida antes de dar plazos
La tarde del lunes la plaza de toros de La Maestranza de Sevilla enmudeció tras la grave cornada sufrida por el torero Morante de la Puebla. El parte médico firmado por el cirujano Octavio Mulet Zayas confirmaba los pronósticos: «Herida por asta de toro en margen anal posterior con trayectoria de unos 10 cm, lesionando parcialmente musculatura esfinteriana anal y con perforación en cara posterior de recto de 1,5 cm. Lavado de herida y reparación de pared rectal y aparato esfinteriano. Drenaje aspirativo en espacio postanal y retro rectal».
El cirujano explicó en declaraciones a Mundotoro que fue una cirugía más complicada que de urgencia debido a las lesiones causadas por la cornada en la que tuvo que reparar los esfínteres del torero: «Ha tenido lesiones complejas. Es la zona anal, del recto. Ha habido que hacer una reparación de esfínteres, lo que hace de la intervención una cirugía más compleja que inmediata». Tras la operación, Morante de la Puebla fue trasladado al Hospital Viamed de Sevilla donde, tras pasar la noche en la UCI fue trasladado a planta.
Los expertos aseguran que cornadas de esta gravedad deben ser tratadas con cautela y es pronto para dar plazos de recuperación. Octavio Mulet explica: «Este tipo de percances son complicados. Hay que esperar unos 10 días para ver cómo se va recuperando la herida antes de dar plazos», concluye el cirujano.
Fisura anal
Los médicos explican que una fisura anal se define como un desgarro o rotura parcial del tejido que rodea el orificio externo del aparato digestivo, conocido como ano. Este tejido, de tipo mucoso, es más frágil que la piel circundante y presenta un aspecto congestionado, con tonalidades que oscilan entre el rojo y el violáceo, además de una mayor tendencia a romperse con facilidad.
En cuanto a su tratamiento, la solución definitiva suele ser la intervención quirúrgica denominada esfinterotomía lateral interna, considerada el procedimiento más eficaz para aliviar los síntomas y evitar recurrencias.
Qué es una esfinteroplastia
El Dr. José Antonio Toval Mata, cirujano del H.U. Regional de Málaga, explica en un artículo publicado en la revista de la Asociación Andaluza de Cirujanos (ASAC) que una esfinteroplastia es la técnica orientada a reparar roturas localizadas del esfínter anal que pueden identificarse mediante ecografía endoanal. Se localizan los extremos del esfínter lesionado y se reconstruyen con sutura muscular. Estas lesiones tienen su origen, principalmente, en desgarros obstétricos, secuelas de cirugías anales –como las derivadas de fístulas complejas– o traumatismos anorrectales como ha sido el caso del torero Morante de la Puebla. La localización de la lesión, que varía según la causa, determina el enfoque quirúrgico.
Complicaciones y recuperación
Según la evidencia disponible, las complicaciones asociadas a la reparación esfinteriana aparecen en aproximadamente un 15 % de los casos. En su mayoría son leves e incluyen infección, apertura de la herida quirúrgica, abscesos, sangrado, retención urinaria, impactación fecal, fallo en la sutura del esfínter, dolor y dispareunia.
El proceso de recuperación tras la reparación del esfínter anal es crucial para garantizar una cicatrización óptima y restablecer la función normal. El tiempo de recuperación varía según la salud individual, la extensión de la cirugía y el seguimiento de las instrucciones de cuidados posteriores. Generalmente, el período de recuperación inicial dura aproximadamente de 4 a 6 semanas, durante las cuales los pacientes deben seguir con especial cuidado las recomendaciones de su cirujano.