Vitamina CGetty Images

El papel de la vitamina C como aliada en la prevención del cáncer

Estudian cómo los antioxidantes influyen en el riesgo de cáncer relacionado con la digestión

Un nuevo estudio de la Universidad de Waterloo ha utilizado modelos matemáticos para analizar cómo la vitamina C puede influir en las reacciones químicas del sistema digestivo relacionadas con el desarrollo de cáncer.

La investigación, publicada en la revista científica Journal of Theoretical Biology se centra en los nitratos y nitritos, compuestos presentes tanto en carnes curadas como en frutas y verduras cultivadas en suelos o aguas contaminadas. Aunque estas sustancias desempeñan funciones importantes en la salud cardiovascular y neurológica, en determinadas condiciones pueden transformarse en el estómago mediante un proceso conocido como nitrosación y generar compuestos potencialmente cancerígenos.

«Desde al menos la década de los 90, los investigadores han estado estudiando la relación entre el cáncer y estos compuestos, con resultados contradictorios», explica Gordon McNicol, primer autor del estudio. «Nuestro trabajo sugiere que la presencia de vitamina C en la dieta podría ayudar a explicar estas inconsistencias».

Modelo matemático

El equipo desarrolló un modelo matemático del funcionamiento de las glándulas salivales, el estómago, el intestino delgado y el plasma sanguíneo para simular cómo los nitratos y nitritos se desplazan por el organismo y cómo evolucionan químicamente con el tiempo.

Los resultados mostraron que la presencia de vitamina C junto a estos compuestos —como ocurre en verduras de hoja verde como las espinacas— podría reducir la formación de productos derivados de la nitrosación asociados con un mayor riesgo de cáncer.

El estudio también apunta a que tomar suplementos de vitamina C después de las comidas podría tener un efecto moderadamente positivo en la reducción de estas reacciones químicas, especialmente tras consumir alimentos ricos en nitritos y nitratos, como el tocino o el salami.

Los investigadores consideran que estos hallazgos pueden servir como base para futuros estudios sobre nutrición y prevención del cáncer.

«Este trabajo proporciona una guía mecanicista para futuros estudios clínicos y de laboratorio», señala Anita Layton, autora principal del estudio y titular de una cátedra de investigación Canada 150.

Según explica, el modelo permite identificar factores clave implicados en estas reacciones potencialmente dañinas, entre ellos la exposición a nitritos, la ingesta de antioxidantes, el momento de las comidas, las condiciones gástricas o la actividad del microbioma oral.

«Este modelo puede ayudar a los investigadores a diseñar experimentos e intervenciones más específicos, centrándose en cuándo y en quién es más probable que ocurra la nitrosación», concluye.