El tabaquismo continúa siendo una de las principales amenazas para la salud pública mundialGetty Images

Día Mundial Sin Tabaco

Los fumadores españoles de 54 años tienen una edad pulmonar de 70, según un estudio

El tabaquismo continúa siendo una de las principales amenazas para la salud pública mundial. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el consumo de tabaco mata cada año a más de siete millones de personas y puede acabar con la vida de hasta la mitad de quienes lo consumen de forma habitual.

En España, el tabaco sigue siendo una de las principales causas de enfermedad cardiovascular, respiratoria y cáncer, y se estima que provoca alrededor de 50.000 muertes anuales. Actualmente, más de ocho millones de personas mayores de 15 años fuman a diario, lo que representa el 16,6 % de la población.

Con motivo del Día Mundial Sin Tabaco, que se celebra este domingo 31 de mayo, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) ha insistido en el papel del tabaco como principal factor de riesgo evitable frente al cáncer y en los beneficios que supondría abandonar su consumo.

La sociedad científica recuerda que el tabaco está relacionado con al menos 17 tipos distintos de cáncer y es responsable de cerca del 30 % de todos los tumores. Entre ellos destacan los cánceres de pulmón, cabeza y cuello, vejiga y esófago.

«El tabaco es con diferencia el factor de riesgo responsable de un mayor número de cánceres, siéndolo en más del 90 % de los casos de cáncer de pulmón, y desempeñando además un papel causal fundamental en otros muchos tumores como los de cabeza y cuello, vejiga, riñón, esófago, páncreas, estómago y colon y recto», explica el Dr. Javier de Castro, presidente de SEOM.

El especialista subraya además que «a pesar de la amplia evidencia sobre el papel del tabaco como factor de riesgo para el cáncer, todavía en torno al 20 % de la población española fuma a diario según datos recogidos en el Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo 2024-2027».

Por su parte, el Dr. Raúl de Simón Gutiérrez, médico de familia y coordinador del Grupo Nacional de Tabaco de SEMERGEN, advierte de que el tabaco «es uno de los productos con mayor carga de toxicidad, que pone en riesgo a fumadores y a las personas de su entorno expuestas al humo ajeno del tabaco».

El experto insiste en que «esta enfermedad presenta periodos de recaída que requieren de múltiples asistencias e intervenciones desde los sistemas sanitarios, donde un abordaje global –que vea implicado a médicos especialistas, enfermeros, odontólogos, entre otros– es imprescindible debido al carácter transversal del tabaquismo».

En paralelo, la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC) ha presentado los resultados de su encuesta anual sobre tabaquismo y consumo de nuevos productos de nicotina, en la que participaron 9.375 personas.

Entre los 14 y 18 años, el 13 % fuma

Los datos muestran que el consumo de vapeadores continúa concentrándose especialmente entre adolescentes y jóvenes. Según la encuesta, el 13,2 % de las personas de entre 14 y 18 años fuma actualmente. Dentro de este grupo, el 11,9% consume cigarrillos electrónicos, el 3,8% cigarrillos convencionales y el 1,9% cachimba.

Entre los jóvenes de 19 a 24 años, la prevalencia total de consumo asciende al 24,8 %, es decir, prácticamente una de cada cuatro personas. En esta franja predominan el cigarrillo convencional y el tabaco de liar, aunque el uso de vapeadores sigue siendo elevado.

La encuesta confirma además que el consumo dual —la utilización simultánea de cigarrillos tradicionales y dispositivos electrónicos— continúa siendo frecuente entre la población joven, una tendencia que preocupa a las sociedades científicas por considerar que los vapeadores pueden actuar como puerta de entrada a la adicción a la nicotina.

En este sentido, la semFYC advierte de que los nuevos dispositivos de nicotina no son inocuos y alerta sobre la creciente percepción de bajo riesgo asociada a estos productos, especialmente entre menores y adolescentes.

Con 54 años, pulmones de 70

Los pulmones de las personas fumadoras en España presentan, de media, un envejecimiento de 16 años respecto a su edad biológica, según un informe presentado por la farmacéutica Adamed.

El estudio se elaboró a partir de una campaña desarrollada en farmacias comunitarias de toda España en la que participaron 1.595 fumadores. La iniciativa tenía como objetivo analizar la denominada «edad pulmonar», un indicador que evalúa la funcionalidad respiratoria en relación con la edad real de cada persona.

Los resultados revelan que, aunque la edad biológica media de los participantes era de 54,4 años, la edad pulmonar media alcanzaba los 70,2 años, lo que evidencia un importante deterioro de la función respiratoria asociado al consumo de tabaco.

Además, el informe señala que el 80,5 % de los fumadores analizados presentaba una funcionalidad pulmonar alterada.

El trabajo también refleja un elevado nivel de dependencia a la nicotina. Según los datos recogidos, cerca del 70 % de los participantes fuma su primer cigarrillo durante la primera media hora después de despertarse, uno de los indicadores utilizados para medir el grado de adicción al tabaco.

Dejar de fumar es posible

Encarnación Castillo, profesora de Enfermería de la Universidad CEU Cardenal Herrera, explica las razones por las que todo el mundo debería dejar de fumar:

«A las 24 horas de abandonar el tabaco, toda la nicotina se ha eliminado del cuerpo y mejora el olfato, el gusto y el aspecto de la piel. Al año de dejar de fumar, se reduce el riesgo de infarto un 50 %. A los 10 años, se rebaja el riesgo de cáncer de pulmón al 50 %».

Ante esta situación, expertos recuerdan que existen recursos sanitarios y tratamientos farmacológicos eficaces para ayudar a dejar de fumar, aunque siguen siendo poco utilizados por parte de la población.

El farmacéutico colaborador de Normon, Julián Láinez, advierte de que uno de los principales errores es reducir el tabaquismo a una cuestión de voluntad. «La nicotina genera una dependencia que va mucho más allá del hábito», explica. Según detalla, a la adicción física se suman factores psicológicos y conductuales que convierten el abandono del tabaco en un proceso complejo que, en muchos casos, requiere apoyo profesional.

¿Qué medicamentos hay en el mercado?
A lo largo de los años han salido al mercado distintos medicamentos para dejar de fumar:

Todacitan (principio activo citisina): está basado en el principio activo citisina, una sustancia de origen vegetal (que se encuentra en las semillas de los árboles del género Laburnum), cuya estructura química es similar a la de la nicotina. Está indicada en adultos de 18 a 65 años. Bajo receta médica y financiado por el Sistema Nacional de Salud.

Recigarum (principio activo citisina): es un fármaco que funciona similar al Todacitan, aprobado el pasado mes de febrero, y que contiene el principio activo citisina, el cual permite una reducción gradual de la dependencia de la nicotina sin síntomas de abstinencia de la nicotina. Bajo receta médica y financiado por el Sistema Nacional de Salud.

Vareniclina (tratamiento genérico): es un agonista parcial selectivo de los receptores nicotínicos en el cerebro.

Zyntabac (principio activo bupropión hidrocloruro). Tras su retirada en 2022 está disponible en el mercado de nuevo en dosis de 150 mg y liberación prolongada. Se suele aconsejar una primera dosis de 150 mg los primeros días y continuar a dos dosis después de 8 días con un máximo de 7 a 9 semanas.