Un médico y un paciente observan una placa de tórax con un posible cáncer de pulmónmustafagul

Avance en el cáncer de pulmón: identifican un biomarcador que mejora el diagnóstico y tratamiento

El cáncer de pulmón continúa siendo la principal causa de muerte por cáncer en el mundo. Aunque los avances terapéuticos han mejorado el pronóstico de muchos pacientes, una parte importante de los casos sigue diagnosticándose cuando la enfermedad ya se encuentra en fases avanzadas. Por ello, la búsqueda de biomarcadores que permitan detectar el tumor antes y orientar mejor los tratamientos es una de las grandes prioridades de la investigación oncológica.

En esa línea, un equipo de investigadores del Centro Pfizer-Universidad de Granada-Junta de Andalucía de Genómica e Investigación Oncológica (GENyO), la Universidad de Granada y el Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada (ibs.Granada) ha identificado un nuevo candidato con un prometedor potencial clínico: el ARN largo no codificante TUSC7, que podría mejorar tanto el diagnóstico del cáncer de pulmón no microcítico como la selección del tratamiento más adecuado para algunos pacientes.

El cáncer de pulmón no microcítico representa alrededor del 85 % de todos los casos de esta enfermedad

El estudio, publicado en la revista Biomarker Research, ha sido liderado por Pablo Martín-López, investigador predoctoral de la Universidad de Granada, y la catedrática Marta Cuadros, bajo la dirección del catedrático Pedro Pablo Medina.

Los investigadores centraron su trabajo en los ARN largos no codificantes, moléculas que no producen proteínas, pero que desempeñan un papel fundamental regulando la actividad de numerosos genes. Aunque en los últimos años han despertado un gran interés como posibles biomarcadores, todavía son pocos los que han demostrado un verdadero potencial clínico.

Para este trabajo, el equipo analizó más de 800 ARN largos no codificantes en 39 líneas celulares y 70 tumores de pulmón. Tras identificar miles de alteraciones genéticas, seleccionaron aquellas con mayor probabilidad de tener relevancia biológica.

Entre todas ellas destacó TUSC7, cuya presencia aparecía significativamente reducida en los tumores respecto al tejido pulmonar sano.

Uno de los hallazgos más relevantes fue comprobar que los niveles de este ARN permiten distinguir el tejido tumoral del sano con una precisión superior al 96 %. Los resultados fueron confirmados tanto en la muestra de pacientes analizada por el equipo como en una cohorte internacional independiente.

Más que un marcador diagnóstico

El estudio no solo demuestra la utilidad diagnóstica de TUSC7. Los investigadores también aportan evidencias de su papel en el comportamiento del tumor.

En concreto, comprobaron que una mutación en este ARN altera su estructura y estabilidad, favoreciendo la supervivencia de las células cancerosas cuando son sometidas a tratamientos que dañan el ADN.

Este mecanismo podría explicar por qué TUSC7 no solo serviría para detectar el cáncer de pulmón con mayor precisión, sino también para anticipar qué pacientes responderán mejor a determinadas terapias, un aspecto clave para avanzar hacia tratamientos más personalizados.

«Nuestro trabajo demuestra que TUSC7 reúne muchas de las características que buscamos en un buen biomarcador: diferencia con gran precisión el tejido tumoral del sano y, además, desempeña una función biológica que podría ayudar a predecir la respuesta a determinados tratamientos», explica Pedro Pablo Medina Vico, jefe de grupo del centro GENyO, catedrático de la Universidad de Granada y director del estudio.

El investigador subraya, no obstante, que estos resultados todavía deberán confirmarse mediante estudios clínicos.

«Aunque todavía será necesario validar estos resultados en estudios clínicos, este descubrimiento abre una nueva vía para desarrollar herramientas de diagnóstico más precisas y avanzar hacia una medicina personalizada en cáncer de pulmón», añade.