Un fármaco experimental contra el cáncer podría detener la osteoporosisGetty Images

El inesperado descubrimiento científico que podría revolucionar la menopausia

Un fármaco experimental contra el cáncer podría frenar la osteoporosis y ayudar a controlar el peso tras la menopausia

Un fármaco experimental desarrollado inicialmente para combatir el cáncer podría abrir una nueva vía para prevenir la osteoporosis y frenar algunos de los cambios metabólicos que experimentan las mujeres después de la menopausia.

Así lo apunta una nueva investigación de la Universidad de East Anglia (UEA), publicada en la revista npj Drug Discovery, cuyos resultados muestran que el compuesto CADD522 no solo podría mejorar la salud de los huesos, sino también reducir la acumulación de grasa corporal y revertir algunas alteraciones metabólicas asociadas a la menopausia.

El medicamento fue diseñado para bloquear RUNX2, una proteína implicada en el crecimiento y la propagación de distintos tipos de cáncer. Sin embargo, durante los experimentos los investigadores observaron un efecto inesperado: los ratones posmenopáusicos tratados con CADD522 desarrollaron huesos más fuertes y, al mismo tiempo, mantuvieron un menor peso corporal.

El hallazgo resulta especialmente relevante ante la elevada incidencia de la osteoporosis. El Dr. Darrell Green, investigador principal de la Facultad de Medicina de Norwich de la UEA, explica: «La osteoporosis afecta a aproximadamente una de cada tres mujeres mayores de 50 años, lo que deja a quienes la padecen vulnerables a fracturas dolorosas que pueden afectar gravemente su calidad de vida».

El doctor afirma que, aunque actualmente existen tratamientos muchos presentan efectos secundarios, problemas de seguridad o pautas de dosificación inconvenientes que dificultan su uso a largo plazo y añade:

«Hemos descubierto una forma completamente nueva de combatir la enfermedad. Descubrimos que un fármaco desarrollado originalmente para combatir el cáncer podría ayudar a millones de mujeres que se enfrentan al doble desafío de la fragilidad ósea y el aumento de peso en la mediana edad. Esperamos que nuestro trabajo pueda dar lugar a una nueva generación de tratamientos para la osteoporosis que combatan la pérdida ósea y, al mismo tiempo, aborden algunas de las consecuencias metabólicas más amplias de la menopausia».

Huesos más fuertes

Para comprobar los efectos del compuesto, los científicos utilizaron ratones a los que habían sometido a una intervención quirúrgica destinada a reproducir los cambios hormonales que se producen después de la menopausia.

Tras ocho semanas de tratamiento con CADD522, los animales presentaron una mejora significativa de su salud ósea. Las pruebas de imagen mostraron un mayor volumen de hueso y una mejor conservación de las estructuras internas con forma de panal, fundamentales para que los huesos mantengan su resistencia y elasticidad.

Los análisis de sangre también aportaron pistas sobre el mecanismo de acción del fármaco. Según los investigadores, CADD522 parecía estimular la formación de tejido óseo nuevo sin alterar el proceso natural mediante el cual el organismo destruye y reconstruye el hueso.

«Esto es particularmente importante porque muchos de los medicamentos existentes para la osteoporosis actúan suprimiendo la pérdida ósea, lo que a veces puede provocar complicaciones cuando se utilizan durante períodos prolongados», afirma el investigador.

Pérdida de peso

Pero la mayor sorpresa llegó cuando los científicos observaron más allá de la salud ósea. Los ratones que recibieron CADD522 pesaron menos que sus congéneres no tratados a pesar de ingerir la misma cantidad de alimento.

«Además, presentaban menos grasa corporal y una menor acumulación de depósitos de grasa en la médula ósea, un proceso que se observa comúnmente después de la menopausia y que está relacionado con el deterioro de la salud ósea».

Los investigadores decidieron analizar además el tejido cerebral de los animales. Allí encontraron indicios de que el tratamiento podía revertir algunos de los cambios en los ácidos grasos asociados a la menopausia.

En concreto, los niveles de grasas omega-3 beneficiosas, entre ellas el DHA, se mantuvieron prácticamente intactos, mientras que otras alteraciones en los lípidos regresaron a patrones considerados más saludables.

El hallazgo abre una cuestión que el equipo todavía no puede responder. «No realizamos pruebas directas de memoria ni de capacidad de razonamiento, pero nuestro trabajo plantea interrogantes sobre si este fármaco podría algún día ayudar a abordar problemas de salud más amplios relacionados con la menopausia».

Tratamiento en fase experimental

Los primeros resultados sobre seguridad también ofrecen motivos para continuar investigando el compuesto. Los experimentos realizados en ratones, ratas y perros indicaron que CADD522 puede administrarse por vía oral y que fue bien tolerado por los animales.

Además, los investigadores observaron que el fármaco parecía metabolizarse más lentamente en tejido humano que en los roedores, un comportamiento que, en principio, podría favorecer una mayor eficacia si los resultados llegaran a reproducirse en personas.

No obstante, el equipo insiste en que todavía queda un largo camino antes de pensar en su utilización clínica.

«Esto aún está en sus primeras etapas y hasta ahora solo se ha probado en animales, pero esperamos que los beneficios se trasladen a los humanos para, en última instancia, reducir las tasas de fracturas», añadió el Dr. Green.