Menos azúcar podría proteger el microbioma durante el tratamiento con antibióticos
¿Estás tomando antibióticos? Evitar los dulces podría ayudar a proteger tu microbiota
Menos azúcar podría proteger el microbioma durante el tratamiento con antibióticos
Un estudio de investigadores de City of Hope, en colaboración con científicos del Memorial Sloan Kettering Cancer Center y la Universidad de Nueva York, apunta a que reducir el consumo de azúcar durante un tratamiento con antibióticos podría ayudar a preservar la diversidad de las bacterias intestinales.
La investigación, publicada en Nature, se centró en 173 pacientes con cáncer de sangre sometidos a trasplante alogénico de células hematopoyéticas, un tratamiento intensivo que implica un elevado riesgo de alteraciones del microbioma intestinal. Durante cinco años, los investigadores analizaron 9.419 comidas y más de 1.000 muestras de heces para estudiar la relación entre la alimentación, los antibióticos y los cambios en la microbiota.
El análisis reveló una asociación especialmente llamativa entre el consumo de alimentos azucarados, los antibióticos de amplio espectro y una pérdida de diversidad bacteriana. Según los investigadores, por cada incremento de 100 gramos en el consumo de dulces –una cantidad de azúcar equivalente aproximadamente a la de un batido grande– se observó una disminución del 24 % en la diversidad bacteriana.
«Sin importar cómo analizáramos los datos, la misma señal contundente seguía apareciendo», observó el Dr. Van Den Brink. «Los pacientes que consumían más dulces mientras tomaban antibióticos tenían más probabilidades de experimentar una pérdida de diversidad del microbioma, ya que los microbios agresivos desplazaban a otras cepas de bacterias».
Uno de los microorganismos que más destacó fue Enterococcus, cuya proliferación en el intestino puede estar relacionada con complicaciones graves en pacientes sometidos a trasplantes, entre ellas infecciones del torrente sanguíneo y enfermedad de injerto contra huésped.
Los animales tratados con antibióticos y alimentados con una dieta rica en sacarosa desarrollaron rápidamente un crecimiento excesivo de Enterococcus
Los investigadores también comprobaron sus resultados en ratones. Los animales tratados con antibióticos y alimentados con una dieta rica en sacarosa desarrollaron rápidamente un crecimiento excesivo de Enterococcus. En cambio, los que recibieron una dieta rica en azúcar sin antibióticos mantuvieron una diversidad bacteriana normal.
«El hecho de que los estudios en animales respalden las asociaciones que encontramos en los datos de los pacientes proporciona una justificación convincente para futuros ensayos clínicos que evalúen si la reducción de la ingesta de azúcar durante el uso de antibióticos protegería el microbioma», dijo el Dr. van den Brink.
Alimentación y cáncer
El trabajo también pone el foco en la alimentación como parte del abordaje del cáncer y en la necesidad de prestar mayor atención a la dieta durante determinados tratamientos. «El microbioma se está revelando como un factor importante en el tratamiento del cáncer», afirmó el investigador. «Cuanto mejor comprendamos qué lo sustenta y qué lo altera, más oportunidades tendremos de reducir los efectos secundarios del tratamiento y, al mismo tiempo, mejorar la respuesta de los pacientes a la terapia y su recuperación».
Los autores destacan además que los hospitales podrían revisar algunos de los alimentos y bebidas que ofrecen a pacientes que reciben antibióticos. «Muchos de los alimentos y bebidas que recomendamos a los pacientes hospitalizados, como los batidos nutricionales, los licuados y las bebidas deportivas, tienen un alto contenido de azúcar», dijo el Dr. Van den Brink. «Eso es algo que tendremos que evaluar al recetar antibióticos».
Limitar el azúcar en la dieta no supone ningún riesgo, y es algo fácil de intentar
Aun así, los investigadores subrayan que los resultados no permiten recomendar que todas las personas que toman antibióticos eliminen el azúcar de su dieta. «Es prematuro recomendar que todas las personas que toman antibióticos eviten el azúcar», afirmó el Dr. van den Brink. «Por otro lado, no contamos con pruebas sólidas de que los probióticos ayuden a preservar o restaurar la diversidad del microbioma, y muchas personas optan por tomarlos de todos modos. Limitar el azúcar en la dieta no supone ningún riesgo, y es algo fácil de intentar».