Virus del papiloma
Virus del papiloma humano: ¿podremos predecir qué infecciones progresarán a cáncer?
La infección por el virus del papiloma humano (VPH) es muy frecuente y se contrae al tener relaciones sexuales vaginales, anales u orales con una persona que tiene el virus. Es tan común que casi todos los hombres y las mujeres lo contraen en algún momento de su vida.
La mayoría de las personas infectadas no lo saben y por lo general, el sistema inmunitario elimina de forma natural la infección en un periodo de dos años pero, cuando la infección persiste, algunos tipos del virus pueden provocar lesiones precancerosas que, con el tiempo, podrían evolucionar a cáncer. Identificar qué infecciones presentan un mayor riesgo y hacerlo en una fase temprana es el objetivo de un estudio liderado por investigadores de la Universidad de Lieja y publicado en la revista Trends in Molecular Medicine .
La combinación de inteligencia artificial y análisis molecular podría mejorar la predicción de qué infecciones por el virus del papiloma humano (VPH) desaparecerán por sí solas y cuáles podrían evolucionar hacia lesiones precancerosas o cáncer.
Durante décadas, la investigación ha buscado biomarcadores que permitan anticipar con precisión la evolución de estas infecciones. Pese a los avances científicos, todavía no existe un marcador viral, inmunitario o molecular capaz de determinar de forma fiable qué casos se resolverán espontáneamente y cuáles evolucionarán hacia una enfermedad más grave.
Esta dificultad se debe a la complejidad de la carcinogénesis asociada al VPH, el proceso por el que las células sanas pueden transformarse en cancerosas. En él intervienen numerosos factores, como las características del virus, la respuesta inmunitaria, la genética, los cambios epigenéticos, la microbiota, las influencias hormonales y el entorno. También pueden influir acontecimientos aleatorios y la acumulación de mutaciones relacionadas con la inestabilidad genómica inducida por el virus.
«Quizás el principal desafío ya no sea descubrir un nuevo biomarcador, sino comprender cómo interactúan todos los mecanismos biológicos para determinar el resultado de una infección por VPH», subraya Michael Herfs, oncólogo del GIGA-ULiège.
Inteligencia artificial
Ante esta complejidad, Diane Bruyère, Romane Geuzaine y Michael Herfs consideran que los métodos basados en un único biomarcador podrían haber alcanzado sus límites. En cambio, los avances en análisis molecular de alto rendimiento y en inteligencia artificial ofrecen nuevas posibilidades para estudiar la evolución de las infecciones por VPH.
La integración de estos datos podría mejorar la clasificación de los pacientes según su riesgo y ayudar a identificar qué personas necesitan un seguimiento más estrecho.
«La inteligencia artificial y los modelos integradores podrían ayudarnos a comprender mejor la diversidad de trayectorias biológicas observadas en los pacientes y, en última instancia, ofrecer una evaluación de riesgos más personalizada», explica Diane Bruyère, investigadora del Laboratorio de Patología Experimental.
Por el momento, sin embargo, la inteligencia artificial debe considerarse una herramienta de investigación prometedora, no un método clínico ya validado para determinar qué infección acabará convirtiéndose en cáncer.
Vacuna contra el virus
Desde hace unos años, la vacuna contra el virus del papiloma humano está incluida en el calendario vacunal para niñas y niños de 11 a 12 años de edad que no han tenido relaciones sexuales y por lo tanto no se ha producido la infección previa por el virus. Las vacunas protegen contra los tipos de virus del VPH que causan los precánceres y cánceres de cuello uterino, vagina, vulva, pene y ano con mayor frecuencia.
El doctor François Peinado, jefe de Urología y Andrología del Hospital Ruber Juan Bravo de Madrid afirma que «la vacunación contra el VPH reducirá de forma drástica esta patología en los próximos años. Es importante fomentar la vacunación del VPH en jóvenes, tanto hombres como mujeres, para reducir la tasa de infección».