La ciencia estudia a una joven capaz de recordar con precisión acontecimientos de hace años
Personas que lo recuerdan todo: la clave para entender cómo funciona el cerebro
Si hacemos una encuesta entre amigos y familiares sobre los números de teléfono que retienen en su memoria, seguramente tan solo sean capaces de enumerar aquellos que aprendieron de niños. Si preguntamos sobre alguna fecha al azar, al menos que sea un evento importante para esa persona, lo más probable es que no tenga vinculado ningún recuerdo en su memoria de ese día. Sin embargo, existe en el mundo un centenar de personas que son capaces de registrar, almacenar y recordar una cantidad asombrosa de información que normalmente se circunscribe a la vida personal. Es lo que se conoce como hipermnesia o Memoria Autobiográfica Altamente Superior (HSAM por sus siglas en inglés).
Este es el caso de una joven que vive cerca de Atlanta que puede recordar con facilidad qué día de la semana era, qué ropa llevaba, qué ocurrió en un desfile local y cómo fue la puesta de sol de una tarde cualquiera.
La joven, cuya identidad se mantiene en secreto, protagoniza un reciente informe de caso publicado en la revista Neurocase y dirigido por Anne Cleary, profesora de la Universidad Estatal de Colorado. El trabajo puede contribuir a comprender mejor cómo se forman y recuperan los recuerdos, con posibles implicaciones para procedimientos médicos como la neurocirugía y para el estudio de los cambios en la memoria asociados al envejecimiento y a enfermedades como el Alzheimer.
Puede pasarse por alto
La memoria autobiográfica altamente superior se identificó por primera vez hace 20 años. Los expertos creen que podría haber tan solo un centenar de personas con esta condición en todo el mundo. Una de las más conocidas es la actriz Marilu Henner, famosa por su papel en la comedia televisiva Taxi.
Sin embargo, identificar a las personas con esta capacidad no siempre resulta sencillo. Aunque destacan por recordar detalles de sus propias vidas, suelen obtener resultados promedio en las pruebas tradicionales de memoria. Por ejemplo, pueden tener una capacidad habitual para memorizar una lista de palabras, pese a recordar con extraordinaria precisión acontecimientos personales de hace años.
Según Cleary, una de las razones es que muchas evaluaciones estándar se centran en la recuperación voluntaria de los recuerdos, es decir, en el esfuerzo consciente por recordar algo.
El nuevo informe plantea que una de las claves podría estar en los recuerdos involuntarios: aquellos que aparecen en la mente de forma espontánea, sin que la persona intente recuperarlos deliberadamente. Las pruebas realizadas con los participantes confirmaron que estas experiencias se producían con mucha más frecuencia que en la población general.
«Parece que las personas con hipermnesia reviven estas experiencias pasadas con mayor frecuencia, lo que fortalece los recuerdos en general y los hace más estables con el tiempo», explicó Cleary.
La investigadora añadió que durante años se había planteado la posibilidad de que estas personas tuvieran una mayor facilidad para recuperar recuerdos de manera deliberada. Sin embargo, los resultados apuntan a que la diferencia fundamental podría estar en la frecuencia con la que los recuerdos regresan espontáneamente, una observación que abre nuevas vías de investigación.
Qué aporta el estudio
La frecuencia con la que aparecen recuerdos espontáneos también podría ayudar a detectar cambios en la memoria y la cognición. Para Cleary, el caso de esta joven ofrece una oportunidad excepcional para estudiar estos procesos y avanzar hacia evaluaciones neuropsicológicas que permitan comprender mejor qué sucede en el cerebro cuando recordamos.
Estas herramientas podrían tener aplicaciones en distintos ámbitos de la atención sanitaria. Uno de ellos es la cirugía cerebral para tratar la epilepsia que no responde a los medicamentos.
En estos casos, los pacientes se someten a pruebas de memoria antes y después de la intervención para evaluar posibles cambios. Algunas personas no muestran déficits en las pruebas, pero sus familiares perciben que algo ha cambiado en su capacidad para recordar.
Para Cleary, estas diferencias sugieren que las evaluaciones actuales podrían pasar por alto aspectos importantes de la memoria.
«Quizás no contemos con las evaluaciones adecuadas para comprender completamente lo que sucede o para realizar comparaciones útiles que nos ayuden a aprender más sobre las funciones cerebrales saludables relacionadas con la memoria», afirmó.
La investigadora considera que, para desarrollar mejores herramientas, primero es necesario identificar qué distingue a las personas con memoria autobiográfica altamente superior del resto de la población. Esto incluye estudiar fenómenos como el déjà vu y otras tareas básicas relacionadas con el recuerdo.
Entender el cerebro
Daniel Drane, neurocientífico especializado en el estudio de la cognición en el contexto de la cirugía de la epilepsia y coautor del informe, participó en la evaluación de la joven. El laboratorio de Drane en la Universidad de Emory acogió las primeras pruebas de la participante.
«Evaluamos a la joven en conjunto y también entrevistamos a su familia», explicó. La participante también se sometió a pruebas neuropsicológicas estándar y, recientemente, completó una resonancia magnética cerebral y otras tareas experimentales cuyos resultados se abordarán en un trabajo futuro en el que Drane espera colaborar con el equipo de la Universidad Estatal de Colorado y otros investigadores implicados en el proyecto.
Cleary señaló que la joven desea mantener el anonimato por el momento. Su corta edad podría abrir nuevas líneas de investigación, especialmente para estudiar enfermedades como el Alzheimer, que pueden afectar a la memoria con el paso de los años y parecen estar relacionadas con la formación espontánea de recuerdos.
El equipo también quiere desarrollar nuevos métodos para identificar a personas con esta capacidad excepcional, independientemente de dónde vivan. Para ello, trabaja en preguntas que permitan comprobar las respuestas y que no estén condicionadas por diferencias demográficas, como la edad o la lengua materna.
El objetivo es comprender mejor qué hace diferente a la memoria autobiográfica altamente superior y qué puede revelar sobre el funcionamiento de la memoria humana.